Proyecto local busca agregar valor a plantas aromáticas y reducir procesos industriales
En la vereda Santo Domingo, zona rural de Villamaría, siete familias campesinas participan en una iniciativa académica y técnica liderada por la UNAL Sede Manizales que pretende transformar cultivos de plantas aromáticas en productos cosméticos y fitoterapéuticos con procesos más limpios y apropiados para la escala local.
La propuesta, que cuenta con apoyo de Minciencias, el SENA, Cubikan Group y Reddi Colombia, articula varias líneas de trabajo: establecimiento de cultivos, producción de bioinsumos, infraestructura de invernaderos y la incorporación de tecnologías como las nanoemulsiones para mejorar la estabilidad de aceites y extractos vegetales en formulaciones a base de agua.
Dimensión técnica y productiva
El proyecto se inició con la siembra de especies seleccionadas por su adaptación al territorio y su potencial comercial. Según el reporte del equipo investigador, la producción contempla un volumen inicial de plantas que se distribuye así:
| Especie | Cantidad inicial de plantas |
|---|---|
| Romero | 10.000 |
| Orégano | 5.000 |
En la selección de especies también se consideraron citronela, limoncillo y albahaca, y las familias participaron activamente mediante ejercicios comunitarios y cartografías participativas para definir qué cultivos eran más adecuados.
Bioinsumos y control biológico
Una de las apuestas centrales del proyecto es sustituir o disminuir insumos químicos y procesos industriales intensivos por alternativas locales. En ese sentido, las familias producen bioinsumos entre los que figuran dos formulaciones señaladas en el informe técnico:
"MM" — un acondicionador de suelos elaborado con microorganismos de montaña; y "M5" — un controlador biológico usado como repelente natural para mitigar hongos y plagas.
Estas fórmulas se obtienen a partir de microorganismos recolectados en áreas boscosas del territorio y reproducidos en condiciones controladas para mejorar la estructura del suelo y la salud de los cultivos, según lo documentado por los investigadores.
Infraestructura y capacidades locales
La infraestructura del proyecto incluye actualmente dos invernaderos de propagación y la proyección de un tercero, ubicados en las fincas La Soledad, El Vergel y Pachamama. Estos espacios están pensados para reproducir material vegetal y consolidar prácticas agroecológicas que faciliten la multiplicación de plantas de calidad.
- Participación de 7 familias campesinas de la vereda Santo Domingo.
- Articulación entre academia, entidades estatales y empresas privadas.
- Propuesta de reducción de dependencia de procesos industriales y químicos.
Estado del proyecto y expectativas
Según el avance reportado por los investigadores, la iniciativa supera el 60% de ejecución y se prevé su finalización en octubre. Más allá de la meta temporal, los responsables subrayan dos objetivos complementarios: generar alternativas productivas con mayor valor agregado y fortalecer las capacidades técnicas de las familias para que puedan transformar y comercializar productos desde el territorio.
La incorporación de nanoemulsiones es un componente relevante para la cadena de valor, pues permite integrar pequeñas partículas de aceites y extractos en formulaciones acuosas, aumentando su estabilidad y facilitando su uso en cosméticos y farmacéuticos. Esta tecnología, no obstante, plantea retos de transferencia tecnológica y de apropiación por parte de productores a pequeña escala.
Implicaciones locales
Para Villamaría, la iniciativa representa una oportunidad para diversificar la oferta agrícola y avanzar en procesos de transformación local que eviten la exportación de materia prima sin valor agregado. Si se consolidan las capacidades técnicas y comerciales, las familias podrían acceder a nichos de mercado en cosmética natural y productos fitoterapéuticos que demandan estabilidad y trazabilidad en sus ingredientes.
Queda por establecer la ruta de comercialización y las condiciones de escalamiento, así como la sostenibilidad económica de las formulaciones desarrolladas. Sin embargo, la articulación entre universidad, entidades estatales y actores privados brinda un marco técnico que puede facilitar la transición hacia prácticas agroecológicas con valor agregado desde la misma vereda Santo Domingo.