Los capitalinos empezarán a ver en las calles de Bogotá una flota inédita: 50 buses articulados eléctricos que, según el Distrito, son los primeros articulados eléctricos de Colombia y los primeros articulados duales eléctricos de este tipo en el mundo. Los vehículos están diseñados para circular tanto por la infraestructura troncal de TransMilenio como por vías de tráfico mixto, lo que abre nueva flexibilidad operativa para el sistema.
Qué dicen las autoridades y cómo cambiará el servicio
La Administración local ha vinculado la operación de estos buses con la entrega progresiva de nueva infraestructura, entre ella la extensión de la troncal de la avenida Ciudad de Cali, proyecto que impactará a localidades como Bosa y Kennedy. La puesta en ruta será gradual, en función de la disponibilidad de estaciones y plataformas que permitan aprovechar la característica de las unidades: disponer de puertas a ambos lados para atender tanto andenes como paraderos del componente Transmizonal.
Características técnicas y servicios a bordo
Los articulados tienen dos secciones y una capacidad máxima para hasta 160 pasajeros. La apuesta por la tecnología y la seguridad es notable: las unidades cuentan con cámaras de videovigilancia, sistemas de monitoreo de puntos ciegos, telemetría y espejos retrovisores digitales. Para el pasajero, ofrecen conectividad y confort con wifi, puertos USB y pantallas informativas.
- Capacidad: hasta 160 pasajeros.
- Acceso: puertas a ambos lados (adecuadas para troncal y mezclar parada en vía).
- Seguridad y gestión: cámaras, monitoreo de puntos ciegos, telemetría, espejos digitales.
- Conectividad: wifi, puertos USB, pantallas informativas.
Producción nacional y renovación de flota
La adquisición fue realizada por los concesionarios Masivo Capital y ETIB como reemplazo de vehículos que alcanzaron su vida útil. Del total de 50 unidades, 25 fueron ensambladas en Pereira por Busscar y las otras 25 en Cota por Marcopolo, lo que incorpora un componente de industria nacional en el proceso de renovación.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Buses articulados eléctricos nuevos | 50 (25 Busscar - Pereira; 25 Marcopolo - Cota) |
| Buses eléctricos ya en operación (Fase III) | 97 |
| Total de eléctricos en Fase III tras esta incorporación | 147 |
| Meta de vehículos eléctricos 2026-2029 | 900 (631 reposición Fase III; 269 articulados para extensión troncal) |
Impacto en la movilidad y en el entorno
La llegada de estos articulados responde a dos objetivos simultáneos: renovar flota (sustituir vehículos que terminaron su vida útil) y avanzar en la electrificación del transporte masivo. Para los usuarios implica más comodidad y herramientas de información en ruta; para la ciudad, una reducción potencial de emisiones si la flota eléctrica se extiende según lo planeado. No obstante, la puesta en marcha efectiva dependerá de la entrega de infraestructura complementaria: estaciones, andenes y espacios que permitan operar las puertas laterales y su uso dual.
En barrios y estaciones la reacción de los viajeros suele ser práctica: “si mejora el servicio y se siente más limpio, bienvenido”, comenta un pasajero habitual de TransMilenio que consulté en un corredor cercano. Esa expectativa se repite en conductores y concesionarios, que valoran tanto la modernización como la necesidad de adaptaciones operativas y mantenimiento especializado.
¿Qué sigue?
La incorporación de estos 50 buses se enmarca en una estrategia más amplia del Distrito: entre 2026 y 2029 se espera introducir 900 vehículos eléctricos, con 631 para reposición de la Fase III y 269 articulados destinados a las extensiones troncales. La efectividad del plan dependerá de la coordinación entre la llegada de unidades, la entrega de infraestructura y la capacidad operativa de los concesionarios para mantener la nueva tecnología.
En la práctica, el usuario verá cambios graduales: nuevas unidades circulando en rutas compatibles, estaciones adaptadas y, con el tiempo, mayor presencia de eléctricos en corredores clave. Para que esa transición sea visible y sostenible hará falta, además del parque automotor, una red de carga y esquemas de mantenimiento acordes con la novedad tecnológica.
La puesta en marcha de estos articulados eléctricos marca un punto de partida tangible en la apuesta por una movilidad más limpia. Queda por ver cómo se traduce en experiencia diaria de los pasajeros y en mejoras concretas en la operación de TransMilenio.