La emergencia ambiental por incendios forestales en el Tolima continúa activa, pero con un panorama mixto: varios municipios registran avances significativos hacia la liquidación de los siniestros, mientras que Ataco y la zona de la represa de Prado se convirtieron en las áreas de mayor preocupación para las autoridades y los organismos de socorro.
Balance general y dirección de la respuesta
La Dirección de Gestión del Riesgo del Tolima reportó que, aunque en municipios como Cunday y Ortega el avance hacia la liquidación se acerca al 90 %, persisten fuegos activos que requieren mantener operaciones hasta su extinción total. En Suárez y Chaparral también existen porcentajes elevados de control, pero la presencia de focos residuales obliga a que continúe el trabajo de las brigadas.
La gobernadora Adriana Magali Matiz Vargas encabezó un Puesto de Mando Unificado (PMU) permanente durante más de tres horas, en el que se revisaron las condiciones en los municipios afectados y se definieron nuevas acciones para fortalecer las labores de control y liquidación. Fuentes oficiales indicaron que las medidas buscan coordinar apoyos técnicos y logísticos entre las diferentes instituciones presentes en el terreno.
Focos activos y prioridades
El reporte señala que la situación más compleja se concentra en cinco focos en Ataco y en tres incendios alrededor de la represa de Prado, lo que ha obligado a reforzar el despliegue de unidades terrestres y el seguimiento meteorológico.
"Los incendios aún siguen activos, pero están controlados con un gran porcentaje de avance"
La afirmación corresponde a Luis Alberto Cárdenas Ortiz, director de Gestión del Riesgo del Tolima, quien entregó el balance de la jornada e indicó que, si las condiciones meteorológicas y operativas lo permiten, en las próximas horas algunos de los incendios podrían ser reportados como totalmente liquidados.
Un esfuerzo interinstitucional
Las labores de mitigación y control se realizan con la participación de diversas entidades. Entre las unidades desplegadas se cuentan:
- Cuerpos de bomberos municipales.
- Brigadas forestales del Ejército.
- Ponalsar (Policía Nacional, unidades de salvamento).
- Defensa Civil.
- CENOP de la Policía.
- Organismos de socorro municipales y brigadas especializadas.
Estas fuerzas combinan operaciones terrestres y labores de inteligencia operativa para identificar puntos calientes, proteger poblaciones y asegurar accesos para la intervención.
Riesgos y factores que dificultan la liquidación
Las autoridades advierten que la permanencia de incendios activos depende en buena medida de las condiciones meteorológicas —vientos, temperatura y humedad— y de la posibilidad de mantener rutas seguras para el personal que trabaja en el terreno. Por eso, aun donde existe un alto porcentaje de control, se mantiene activa la vigilancia hasta constatar la extinción total.
Estado por municipio
| Municipio | Estado reportado |
|---|---|
| Cunday | Aproximación al 90 % de liquidación |
| Ortega | Aproximación al 90 % de liquidación |
| Suárez | Altos niveles de control; operaciones en curso |
| Chaparral | Altos niveles de control; operaciones en curso |
| Ataco | Cinco focos activos; zona de atención prioritaria |
| Prado (represa) | Tres incendios en sus alrededores; área de alto riesgo |
La tabla resume el estado comunicado por la Dirección de Gestión del Riesgo y por el PMU. Las autoridades subrayan que las cifras de control están sujetas a verificación en campo y a cambios según la evolución del suceso.
Qué sigue y recomendaciones
El llamado de la Gobernación y de los cuerpos de socorro es a mantener la prevención y evitar conductas que puedan originar nuevos incendios, como quemas agrícolas sin control. Además, se recomienda a las comunidades cercanas a los focos que sigan las instrucciones de las autoridades locales sobre evacuaciones o restricciones de acceso.
En los próximos días se espera que los equipos continúen con labores de combate directo, monitoreo nocturno y verificación de puntos calientes para confirmar la liquidación completa de los incendios. La continuidad del trabajo dependerá de las condiciones meteorológicas y del aseguramiento de las rutas y la logística para los brigadistas.
Mientras tanto, Ataco y las cercanías de la represa de Prado permanecen bajo especial vigilancia por el riesgo que representan para la biodiversidad local, fuentes hídricas y la seguridad de las poblaciones aledañas.