En la IV Feria Internacional del Café “Tolima, Corazón Cafetero”, celebrada en el municipio de Chaparral, una libra del café Geisha producido en las montañas de Ortega se vendió por USD 75, equivalente a aproximadamente $231.271. El lote, cultivado por Aristóbulo Rayo en la vereda Alto Guayabo, marcó un nuevo récord para el certamen y superó la cifra de USD 72 registrada en la edición anterior.
Un espaldarazo económico para Ortega
La compra fue realizada por Thomas Clement, de Francia, quien reconoció las características del café producido por Rayo junto con su familia y la asociación Café Agrario, según el reporte oficial del evento. La operación posiciona a Ortega en el circuito internacional de cafés especiales y constituye una señal de respaldo para la actividad productiva de la zona.
El resultado adquiere además un valor simbólico en el contexto local: Ortega fue uno de los municipios del Tolima más afectados por los recientes incendios forestales, que alcanzaron al menos 9.000 hectáreas y causaron pérdidas considerables para el sector agrícola. La subasta pone de nuevo el foco sobre un cultivo que sostiene a numerosas familias rurales.
“El municipio de Ortega es uno de los más perjudicados por los incendios forestales. Hoy, desde la Feria Internacional del Café, le decimos a la gente de Ortega que no están solos, que está el Tolima y el mundo con ustedes. Tenemos que seguir adelante”, dijo la gobernadora Adriana Magali Matiz.
Qué significa este precio para los productores
Un precio de referencia como el alcanzado por la libra de Geisha no implica que todo el café producido en la región alcance esa cifra, pero sí aporta beneficios concretos:
- Visibiliza la calidad del grano de la zona y abre mercados internacionales.
- Genera posibilidad de contratos directos o relaciones comerciales con compradores especializados.
- Puede mejorar la negociación colectiva y el precio promedio que reciben asociaciones de productores.
La subasta también refuerza la percepción de que los cafés especiales, cuando reciben procesos de manejo, trazabilidad y promoción adecuados, pueden elevar los ingresos de fincas familiares. Sin embargo, el impacto real en la economía local dependerá de la capacidad de las asociaciones y productores para escalar calidad, certificar procesos y acceder a compradores recurrentes.
Datos comparativos de la subasta
| Edición | Precio récord por libra (USD) |
|---|---|
| III Feria (edición anterior) | 72 |
| IV Feria (actual) | 75 |
Riesgos y retos para consolidar el impulso
Aunque la venta se presenta como una oportunidad, los retos estructurales permanecen. Entre los principales desafíos están:
- Recuperación de áreas afectadas por incendios y rehabilitación de suelos.
- Acceso a recursos para inversión en poscosecha y procesos que garanticen estándares internacionales.
- Articulación entre pequeños productores, asociaciones y compradores para asegurar continuidad de ventas a buenos precios.
La gobernación del Tolima y actores locales deberán definir estrategias para convertir operaciones puntuales en beneficios sostenibles para la economía rural. El reconocimiento internacional del grano puede facilitar ayudas técnicas, alianzas y la llegada de financiación para proyectos productivos.
Qué pueden esperar las familias cafeteras
Para los productores de Ortega y del resto del departamento, la noticia abre una ventana de posibilidades en términos de promoción y comercialización. No obstante, la transformación de ese interés en ingresos permanentes exige:
- Mejoras en prácticas agrícolas y sistemas de trazabilidad.
- Capacitación en procesos de la cadena de valor (beneficio, secado, selección).
- Acceso a mercados a través de ferias, subastas y plataformas que valoren cafés de especialidad.
La subasta de USD 75 por libra del Geisha de Ortega es, por ahora, un hito: una cifra que despierta expectativas y que obliga a actores públicos y privados a trabajar para que el beneficio llegue de manera más amplia a las comunidades afectadas por la emergencia ambiental.