Gremio local rechaza acuerdo y plantea riesgos para la empresa estatal
El Sindicato de Luz y Fuerza de Zárate difundió un comunicado en el que expresa su rechazo a un acuerdo impulsado, según señaló, por la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF) y sindicatos con representación en Nucleoeléctrica Argentina S.A.. Desde la sede local cuestionaron que el entendimiento afectaría derechos del Convenio Colectivo de Trabajo y advirtieron que podría allanar el camino a un proceso de privatización de las centrales nucleares.
En el texto oficial, el gremio destaca que Nucleoeléctrica es “una empresa estatal estratégica” con altos niveles de producción y eficiencia. Sin embargo, los representantes sindicales señalaron que los trabajadores afrontan “una pérdida significativa de poder adquisitivo” y cuestionaron que la recomposición salarial propuesta esté atada a modificaciones en las condiciones laborales que consagra el convenio.
Preocupación por la tercerización y la precarización
El comunicado también plantea objeciones al avance de la tercerización y a la precarización laboral. El sindicato vincula esas medidas con lo que considera un posible proceso de privatización de las centrales y con la implementación de esquemas de Participación Público-Privada (PPP), mecanismos que, según advirtieron, pondrían en riesgo los puestos de trabajo que dependen directamente de la operación de las plantas en la región.
- Rechazo al acuerdo impulsado por FATLyF y sindicatos con representación en Nucleoeléctrica.
- Alerta por pérdida de derechos del Convenio Colectivo y por recomposición salarial condicionada.
- Advertencia sobre tercerización, precarización y posible avance de PPPs que podrían favorecer la privatización.
“La energía es un derecho humano y Nucleoeléctrica debe continuar siendo una empresa pública”, afirmó el sindicato.
La postura de Luz y Fuerza Zárate, además de subrayar la defensa de salarios, convenio y puestos de trabajo, se suma al debate más amplio que se da en el sector energético y sindical sobre el futuro de Nucleoeléctrica y las condiciones laborales de sus empleados. En el plano local, el planteo tiene impacto directo en la planta de Atucha, cuya operación y empleos son centrales para la economía de la ciudad y la región.
| Aspecto cuestionado | Riesgo señalado |
|---|---|
| Convenio Colectivo | Pérdida de derechos laborales |
| Recomposición salarial | Condicionada a cambios en condiciones de trabajo |
| Tercerización / PPP | Precarización y posible privatización |
En la ciudad, la reacción del sindicato se lee como un llamado a la atención: los empleados de las plantas nucleares de la zona y sus familias tienen en juego no sólo salarios, sino también estabilidad laboral y un esquema de trabajo que, según el gremio, no debería modificarse sino mediante negociación que respete los estándares vigentes. La advertencia de Luz y Fuerza Zárate llega en un contexto donde las discusiones sobre el rol del Estado en sectores estratégicos como la energía suelen tensarse entre posiciones políticas y empresariales.
Por ahora, la comunicación del sindicato plantea una tensión abierta con la representación nacional y con sectores que respaldan cambios en la gestión de Nucleoeléctrica. En Zárate, la preocupación es concreta: cualquier modificación que implique reducción de personal, tercerización o pérdida de derechos repercutirá en el mercado laboral local y en los ingresos de familias vinculadas directamente a la actividad de la central.
La posición de Luz y Fuerza Zárate también añade un componente político: al reclamar la continuidad de Nucleoeléctrica como empresa pública, el gremio se ubica en el centro del debate sobre políticas energéticas y la respuesta que dará la empresa y los sindicatos firmantes del acuerdo será clave para definir los pasos siguientes.