De Benito Juárez a Tandil: un cruce que suena
En el mapa musical de la provincia, hay artistas cuya obra es una extensión del territorio que los formó. Ese es el caso de Nahu Elichiri, músico oriundo de Benito Juárez que hoy articula la calma del interior con la urgencia y las oportunidades que le dio Tandil. Su paso por el programa Cultura Zip —emitido por Eco TV y Tandil FM 104.1— permitió trazar su recorrido, el trasfondo familiar y la manera en que el paisaje influye en sus canciones.
El relato de Elichiri pone el foco en la continuidad familiar como motor creativo. Su padre, que formó una de las primeras bandas de canciones originales en Benito Juárez, y el círculo íntimo de músicos que lo acompañan siguen presentes en su proyecto: su hermano Mateo toca el bajo y Luis Alberto Iocca cumple el rol de baterista y figura de referencia paterna. Esa trama familiar aparece como hilo conductor de su obra y de su vínculo con la música desde la infancia.
"La música se convirtió en un refugio y una forma de reconexión con su memoria."
El lugar de donde viene también deja huella en su estética. Benito Juárez, definido por Elichiri como un pueblo pequeño —de unas 30 cuadras de extensión—, imprime un ritmo más pausado y una geografía de llanura que se filtra en la sensibilidad compositiva del músico. Según lo relatado en la entrevista, la escena cultural del pueblo se sostiene más por la pasión de su gente que por la infraestructura disponible: los espacios de formación y los lugares para tocar son limitados, pero la tradición musical permanece.
Formación y vínculo con la ciudad
A pesar de sus raíces rurales, Elichiri encontró en Tandil un espacio de crecimiento y formación. Esa combinación de referentes —lo académico y lo popular, lo urbano y lo rural— conforma la propuesta sonora que hoy define su proyecto: un rock independiente que prioriza la maduración creativa y el legado familiar por sobre la búsqueda de fórmulas comerciales rápidas.
El cruce entre ambos mundos no es anecdótico: la experiencia en la Dirección de Cultura de Benito Juárez, donde comenzó a los nueve años y donde hoy se desempeña laboralmente, evidencia una trayectoria que conserva el vínculo con su pueblo mientras construye lazos artísticos en la ciudad. Esa doble pertenencia es parte de la identidad que propone y que resonó en el segmento de Cultura Zip.
| Datos | Información |
|---|---|
| Origen | Benito Juárez |
| Vínculo con Tandil | Impronta urbana; formación y escena local |
| Inicio en música | Dirección de Cultura de Benito Juárez (desde los 9 años) |
| Integrantes cercanos | Mateo (bajo); Luis Alberto Iocca (batería) |
- Su obra mezcla la calma rural con la formación urbana.
- El legado familiar es eje central de su proyecto musical.
- Participó de programas locales que lo vinculan con la escena de Tandil.
Para los barrios de Tandil, historias como la de Nahu Elichiri sirven para recordar que la escena independiente local se nutre de cruces: del interior profundo llegan voces y relatos que, al encontrar la infraestructura y el público de la ciudad, se transforman en propuestas con identidad propia. El desafío, según se desprende del relato, es mantener ese vínculo con los orígenes y al mismo tiempo aprovechar los espacios que ofrece Tandil para consolidar una carrera.
El testimonio del músico también pone sobre la mesa una discusión conocida en los circuitos culturales: la necesidad de más espacios de formación y salas para tocar en los pueblos, y la función de las ciudades medianas como núcleos de difusión y encuentro. En ese puente está hoy la música de Elichiri, que sigue construyendo desde la memoria personal y el paisaje que lo formó.
En las próximas presentaciones y emisiones locales será posible seguir la evolución de su obra y comprobar cómo se traduce en conciertos y grabaciones esa mezcla de campo y ciudad que tanto lo identifica.