Cinco empresas industriales comenzaron a ser consideradas como potenciales interesadas en los activos de Algodonera Avellaneda, en el marco del proceso de quiebra que se tramita ante la Justicia de Reconquista. La instancia no representa una venta ni una adjudicación, pero abre una etapa de evaluación que puede resultar decisiva para el futuro de las plantas y para la continuidad de una actividad con peso en el entramado productivo del norte santafesino.
Las firmas mencionadas son Algoservicios S.A., Vicentin Cereales S.A., Tipoiti SATIC, ENOD S.A. y Bolton S.A. De acuerdo con la resolución judicial, podrán ingresar a los establecimientos para observar su estado, revisar sus condiciones y analizar si existe una alternativa viable para adquirirlos. Las recorridas deberán realizarse bajo la supervisión de la sindicatura, que interviene en la administración y en la evaluación de los bienes comprendidos en el expediente.
Una definición todavía abierta
La autorización fue firmada el 3 de noviembre por el juez Fabián Lorenzini, quien además concedió una extensión extraordinaria de cinco días hábiles judiciales para que los interesados completen el análisis. El plazo busca aportar elementos para resolver si las plantas pueden sostenerse como unidades productivas en funcionamiento o si, por el contrario, corresponde avanzar con una liquidación.
El alcance de esta etapa debe leerse con cautela. La presencia de empresas interesadas no implica que alguna haya formalizado una oferta definitiva ni que exista un acuerdo cerrado. Se trata de una fase preliminar, en la que los posibles compradores deben conocer las instalaciones y valorar sus condiciones antes de definir si avanzan. Por eso, el resultado dependerá de las inspecciones, de las propuestas que eventualmente se presenten y de las decisiones que adopte el juzgado dentro del proceso concursal.
- Firmas habilitadas: cinco empresas de distintos perfiles industriales.
- Supervisión: las visitas estarán a cargo de la sindicatura dentro del expediente judicial.
- Plazo: se otorgaron cinco días hábiles judiciales adicionales para evaluar alternativas.
- Escenario posible: continuidad de las plantas operativas o liquidación de los activos.
La deuda energética suma presión
En paralelo, la Empresa Provincial de la Energía intimó a Algodonera Avellaneda por una deuda de $4.603.904.078,50 vinculada con el suministro eléctrico de la planta de hilandería. La notificación fue emitida el 20 de octubre y estableció diez días corridos para cancelar el importe o acordar alguna de las alternativas de pago disponibles. Ese período ya venció, según la información incorporada al expediente.
La EPE advirtió que, ante la falta de regularización, podría iniciar acciones legales o suspender el servicio. Sin embargo, la documentación no confirma que el corte se haya concretado. La sindicatura también señaló que el organismo provincial no detalló los períodos incluidos en el reclamo y aclaró que el monto consignado corresponde al valor histórico de la deuda: la actualización por mora sería facturada en una instancia posterior.
| Aspecto | Dato informado |
|---|---|
| Deuda reclamada por la EPE | $4.603.904.078,50 |
| Fecha de la intimación | 20 de octubre |
| Plazo otorgado | 10 días corridos |
| Resolución judicial | 3 de noviembre |
El reclamo energético agrega una dificultad concreta a cualquier eventual proyecto de recuperación productiva. La disponibilidad del suministro y la situación de las obligaciones pendientes forman parte de las condiciones que deberán ser ponderadas por quienes visiten las instalaciones. Aun así, con los datos conocidos no es posible afirmar que exista una decisión sobre el funcionamiento futuro de la hilandería ni anticipar cuál será la respuesta de las empresas interesadas.
El impacto para Reconquista
La resolución concentra una expectativa económica relevante para Reconquista y su zona de influencia. Algodonera Avellaneda ocupa un lugar dentro de la industria textil regional, por lo que la eventual continuidad de sus establecimientos podría mantener capacidades productivas y abrir una alternativa frente al escenario de liquidación. Esa posibilidad, no obstante, todavía depende de un proceso judicial en desarrollo y de la aparición de propuestas concretas.
Por ahora, el expediente combina dos movimientos simultáneos: por un lado, la Justicia habilitó el relevamiento de los activos por parte de cinco firmas; por otro, la deuda con la EPE mantiene latente el riesgo de nuevas medidas. El próximo paso será conocer si las inspecciones derivan en ofertas y si esas propuestas permiten sostener las plantas como unidades productivas. Hasta entonces, el futuro de Algodonera Avellaneda continúa abierto y sin una definición de venta.