Choque institucional por el arribo de una familia a la estación de Tandil
Una situación de vulnerabilidad que comenzó en el barrio Los Piletones de Azul terminó ayer en un conflicto abierto entre las municipalidades de Azul y Tandil. Una familia de 11 personas, entre ellas cuatro menores, fue trasladada en un vehículo oficial de la comuna azuleña hasta las inmediaciones de la estación ferroviaria de Tandil, donde fue asistida por autoridades locales y activó un protocolo para personas en situación de calle.
Qué pasó en la estación
Según el reporte de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de Tandil, los agentes de Protección Ciudadana detectaron al grupo a través de las cámaras del Centro de Monitoreo tras recibir avisos sobre su presencia en la zona de la estación. Al advertir la situación de vulnerabilidad se activó el procedimiento previsto para casos de calle y se brindó asistencia inmediata.
- Total de integrantes: 11
- Menores: 4
- Rango etario informado: 5 a 49 años
- Barrio de origen en Azul: Los Piletones
Acusaciones cruzadas
Las autoridades tandilenses, representadas por la secretaria de Protección Ciudadana, Alejandra Marcieri, y la secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat, Juliana Teerink, cuestionaron la forma en que se concretó el traslado. Desde Tandil sostuvieron que, de haberse tratado de un acuerdo consensuado y con recursos para ocupar un alquiler, debió existir comunicación previa entre ambas comunas para garantizar alojamiento y asistencia.
“Si la decisión de viajar a Tandil había sido consensuada y la familia contaba con recursos para afrontar un alquiler, debía existir una comunicación previa entre ambas comunas”, dijeron desde Tandil.
En contraste, desde la Municipalidad de Azul rechazaron que se haya configurado un abandono y precisaron que el viaje se efectuó por un pedido expreso de la familia, según las versiones oficiales consignadas en el parte que luego derivó en la disputa pública.
Elementos que complican la trama local
El informe de Tandil agrega que los menores estaban escolarizados en la ciudad y que algunos establecimientos habían advertido su ausencia. Además, consignó que el principal adulto responsable del grupo tenía trabajo en Azul y había dejado en esa ciudad sus herramientas laborales, un dato que refuerza la percepción de las autoridades tandilenses sobre la necesidad de coordinación intermunicipal.
| Ítem | Dato |
|---|---|
| Integrantes | 11 |
| Menores | 4 |
| Barrio de procedencia | Los Piletones (Azul) |
| Acción municipal | Traslado en vehículo oficial de Azul |
Consecuencias y pasos judiciales
El episodio escaló hasta presentaciones ante la Justicia, aunque los partes municipales difundidos hasta ahora no detallan el contenido ni los responsables de las acciones legales. En la calle, vecinos de Los Piletones escucharon las versiones contrapuestas y plantearon preocupación por la situación social que atraviesan familias del barrio.
La controversia pone sobre la mesa una cuestión práctica para los municipios vecinos: cómo articular protocolos sociales cuando hay traslados entre jurisdicciones. Tandil puso el foco en la previa coordinación para garantizar un lugar donde alojar y atender a la familia; Azul, por su lado, mantuvo que actuó conforme al deseo de los propios integrantes del grupo.
Mientras avanza la instancia judicial, la familia quedó bajo asistencia de los servicios locales de Tandil. La situación seguirá en agenda: por un lado, la discusión institucional sobre responsabilidades; por el otro, el problema concreto de cobertura social para quienes migran dentro de la misma región pampeana.