Asalto, persecución y choque en el corazón de San Justo
Una secuencia de violencia y una persecución policial terminaron ayer por la tarde en un choque sobre las calles Bermejo y Gavilán, en San Justo, cuando efectivos que participaban de un operativo interceptaron a un grupo de jóvenes que acababa de robar un automóvil a una conductora. Según la pesquisa, los cuatro detenidos son adolescentes de entre 14 y 16 años.
El episodio comenzó en el cruce de Inclán y Ombú, donde una mujer de 38 años que circulaba en un Peugeot 207 bordó fue abordada por la banda. Fuentes judiciales y policiales señalaron que los agresores rodearon el vehículo, la golpearon y la amenazaron con un arma para obligarla a entregar el auto. Tras apoderarse del rodado, huyeron por distintas calles del barrio.
Despliegue policial y cierre de cerrojo
El robo fue advertido por agentes que integraban un operativo de saturación desplegado de manera conjunta por el Comando Norte, la Comisaría de San Justo y la Policía Local. A partir de esa observación se montó un operativo cerrojo coordinado por la Jefatura Departamental y supervisado por la Superintendencia AMBA Oeste 1, agregaron las fuentes.
La persecución terminó cuando el Peugeot perdió el control y colisionó. En el lugar actuaron integrantes del Comando Norte y del Grupo Táctico Operativo, que lograron la detención de los cuatro sospechosos. Por disposición del fiscal de menores Marcelo Germinario, los adolescentes quedaron aprehendidos y la causa quedó en manos de la UFI de Menores N° 2 de La Matanza.
"La investigación fue caratulada como robo agravado de automotor por ser cometido en poblado y en banda"
Recuperación de elementos y atención médica
Tras las aprehensiones, los efectivos recuperaron el vehículo sustraído y devolvieron a la víctima sus pertenencias: cartera, dinero y teléfono celular. Además, durante el procedimiento se secuestraron dos pasamontañas que, según la pesquisa, habrían sido utilizados por los sospechosos en el asalto. Todos esos elementos fueron incorporados a la causa judicial.
Como consecuencia del choque, tres de los detenidos sufrieron heridas y fueron trasladados para recibir atención en distintos centros de salud. No se informó que la mujer asaltada hubiera quedado internada; la documentación oficial aclara que la causa se investiga por la modalidad conocida en la jerga policial como "robo piraña", donde varios atacantes abordan a la víctima para despojarla del vehículo.
- Víctima: mujer de 38 años, conductora del Peugeot 207 bordó.
- Sospechosos: 4 menores (dos de 14, uno de 15 y uno de 16, según fuentes policiales).
- Lugares clave: cruce inicial en Inclán y Ombú; choque e interceptación en Bermejo y Gavilán.
Qué queda para el barrio
En San Justo, vecinos y comerciantes suelen advertir la frecuente aparición de grupos que actúan con la modalidad piraña en distintos puntos de la ciudad. En este caso la detención ocurrió por la intervención fortuita de un operativo de saturación: una muestra de que la presencia policial puede hacer la diferencia, pero también de que el fenómeno persiste y se actualiza en diferentes esquemas.
La carátula de la investigación —robo agravado de automotor por ser cometido en poblado y en banda— acentúa la gravedad del hecho y condiciona la actuación del fuero de menores. La causa continuará su trámite en la UFI de Menores N°2 de La Matanza, donde se definirán las medidas cautelares y las responsabilidades penales correspondientes a quienes, por su edad, tienen un régimen procesal especial.
La secuencia dejó al barrio en tensión: por un lado la recuperación del vehículo y la aprehensión de los sospechosos; por otro, la constatación de que los robos violentos a conductores siguen siendo un problema recurrente que los vecinos piden atender con políticas integrales, más prevención y programas para jóvenes en riesgo.
| Dato | Registro |
|---|---|
| Vehículo robado | Peugeot 207 bordó |
| Detenidos | 4 menores (14–16 años) |
| Heridos | 3 menores atendidos en hospitales |
La causa sigue abierta y la investigación continuará con la incorporación de las pruebas secuestradas y las declaraciones que sean necesarias. Para quienes viven en San Justo, el episodio es otro recordatorio de la violencia que pueden sufrir quienes circulan por las calles y de la necesidad de acciones sostenidas para evitar que se repita.