La Justicia ordenó la atención psicológica y farmacológica de Victoria Cantero, la joven de 25 años imputada por la muerte de su pareja, Julián Álvarez Guardia, luego de una evaluación realizada por el equipo de Salud Mental del Hospital Julio C. Perrando.
La intervención se dispuso tras un hábeas corpus presentado por la defensa, que expresó preocupación por el estado emocional de Cantero durante su detención. El informe clínico al que accedieron autoridades judiciales y policiales consignó antecedentes de tratamiento en salud mental desde los 18 años y recomendó medidas terapéuticas concretas.
Hallazgos clínicos y recomendaciones
Según el documento elaborado por los profesionales del Hospital Perrando, la joven fue valorada y, en términos generales, se encontraba “vigil, tranquila y orientada”, sin signos de alteraciones sensoperceptivas ni episodios delirantes. Sin embargo, durante la entrevista presentó un cuadro emocional llamativo que motivó la indicación de intervención.
“Angustiada, con llanto manifiesto”
Además del llanto, los especialistas registraron síntomas compatibles con trastornos de ansiedad: sensación de falta de aire, temblores, cefalea intensa, insomnio, disminución del apetito y episodios de vómitos. El historial clínico confirmó que, a los 18 años, la paciente había recibido tratamiento farmacológico con divalproato de sodio (250 mg diarios) y había iniciado psicoterapia.
En base a ese cuadro, el equipo médico indicó el inicio de clonazepam y la puesta en marcha de un tratamiento psicoterapéutico continuado. También programaron un nuevo control con el equipo de admisión del Hospital Perrando para el viernes 18 de septiembre a las 9.30.
Contexto judicial y situación procesal
Cantero se encuentra detenida e imputada por el delito de homicidio agravado por el vínculo. La decisión de intervenir médicamente se produjo en el marco de la causa penal que se sigue por la muerte de Álvarez Guardia y a partir del pedido de la defensa para asegurar atención en condiciones de detención.
La insistencia de la defensa en el antecedente psiquiátrico y en la necesidad de contención durante la privación de libertad fue el motivo formal por el cual la Justicia solicitó la evaluación clínica que ahora derivó en la indicación terapéutica.
Impacto local y salud mental en contextos judiciales
El caso expone la intersección entre el sistema penal y la salud mental: cuando una persona imputada presenta antecedentes psiquiátricos o cuadros de angustia durante la detención, suele ordenarse valoración especializada para determinar medidas de contención y tratamiento. En este expediente, los especialistas optaron por combinar medicación y psicoterapia con controles periódicos.
Organismos y profesionales consultados en casos similares suelen señalar la importancia de documentación clínica clara y seguimiento continuado para que la atención no quede limitada a una intervención puntual, algo que —según el informe— se intentó garantizar con la citación para la próxima semana.
Resumen clínico y medidas indicadas
| Aspecto | Hallazgo / Recomendación |
|---|---|
| Estado general | Vigil, tranquila y orientada |
| Síntomas | Angustia, falta de aire, temblores, cefalea, insomnio, pérdida de apetito, vómitos |
| Antecedente | Tratamiento desde los 18 años con divalproato de sodio (250 mg) |
| Indicaciones | Inicio de clonazepam, psicoterapia y nuevo control el 18/9 |
Próximos pasos procesales y de salud
- La imputada seguirá bajo detención mientras avanza la investigación por homicidio agravado por el vínculo.
- Se espera que el equipo de Salud Mental del Hospital Perrando realice el seguimiento farmacológico y psicoterapéutico indicado y que informe a la autoridad judicial sobre la evolución.
- La defensa y la fiscalía deberán evaluar la información clínica en futuras audiencias, en especial si consideraran medidas alternativas o de resguardo en la esfera de salud.
El caso continúa abierto y las actuaciones judiciales definirán las medidas procesales próximas. La documentación médica aportada al expediente será, según fuentes judiciales, un elemento más a considerar en el desarrollo de la causa y en la atención integral de la imputada.