En el transcurso de una misma jornada se registraron al menos dos episodios en el puente que conecta la provincia de Chaco con Corrientes en los que hombres intentaron quitarse la vida y fueron rescatados por distintos actores: fuerzas de seguridad, trabajadores fluviales y colectivos de voluntarios. Los sucesos reavivaron la preocupación sobre la salud mental en la región.
Primer episodio: rescate en la tarde
Durante la tarde del jueves, un hombre con residencia en la localidad chaqueña de Barranqueras se detuvo con su motocicleta en la zona central del puente, sobre la columna que marca el límite jurisdiccional entre ambas provincias, y se arrojó al río Paraná. Testigos informaron que el ingreso al agua fue en posición vertical, lo que pudo atenuar el golpe.
Un grupo de malloneros que realizaba tareas de pesca en las cercanías observó la caída y se dirigió rápidamente al punto para asistir al hombre y evitar que la corriente lo arrastrara. Minutos después, una embarcación de la Prefectura Naval Argentina sumó recursos y completó el traslado hasta la orilla, en la zona conocida como Playa Arazaty.
Desde allí, una ambulancia derivó al paciente al Hospital Escuela de Corrientes, donde el personal médico constató que se encontraba estable, consciente y fuera de peligro, según precisó la cobertura local.
Segundo episodio: intervención nocturna de Gendarmería y voluntarios
Horas más tarde, ya en horario nocturno, otro hombre de 33 años intentó arrojarse desde el mismo puente. En este caso, la reacción fue conjunta entre efectivos de la Gendarmería Nacional y miembros del grupo de voluntarios autodenominado "Ángeles del Puente", quienes lograron impedir que la persona consumara el hecho y concretaron su rescate.
Las fuentes que informaron sobre la intervención describieron el trabajo coordinado entre la fuerza federal y los rescatistas civiles, sin que por el momento se hayan difundido datos sobre el estado clínico del paciente ni sobre medidas judiciales vinculadas al episodio.
Contexto y repercusiones públicas
Los dos sucesos se conocieron el mismo día en que la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) difundió un informe elaborado por el Observatorio de Política Criminal, una organización no gubernamental, que advierte sobre un aumento sostenido de la tasa de suicidios en Argentina en los últimos años.
"La realidad de los suicidios en la Argentina navega, lamentablemente, en una situación crítica", dijo Ariel Larroude, director de la ONG, quien calificó la situación actual como "la crisis de salud mental más grande" en la historia de nuestro país.
El doble rescate en el puente generó además diversos pedidos de acción por parte de organizaciones sociales y vecinos, que piden reforzar dispositivos de prevención en puntos de alto riesgo y mayor presencia de equipos interdisciplinarios capacitados para atender emergencias de salud mental.
Qué sucedió y quiénes actuaron
- Actores involucrados: malloneros (trabajadores fluviales), Prefectura Naval, Gendarmería Nacional y el grupo voluntario "Ángeles del Puente".
- Escenario: puente Chaco–Corrientes, zona media del viaducto e inmediaciones del tramo jurisdiccional entre ambas provincias.
- Destino sanitario: Hospital Escuela de la ciudad de Corrientes para al menos uno de los rescatados, informado como estable.
Información práctica y recursos de ayuda
Ante una crisis emocional o pensamientos de quitarse la vida, las instituciones que elaboraron los informes y los cuerpos que intervinieron en los rescates recuerdan la existencia de canales de asistencia:
| Recurso | Teléfono |
|---|---|
| Línea gratuita de prevención del suicidio (Argentina) | 135 |
| Línea alternativa desde CABA | (011) 5275-1135 |
La ayuda es confidencial y está destinada a personas en crisis o a familiares y allegados que necesiten orientación sobre cómo acompañar a alguien en riesgo.
Impacto local y llamadas a la acción
En zonas ribereñas como las que unen Chaco y Corrientes, la combinación de accesibilidad al viaducto y la visibilidad pública de estos lugares torna prioritario reforzar medidas de prevención: mayor iluminación, presencia de personal capacitado, cartelería con líneas de ayuda y campañas de concientización en comunidades locales.
Vecinos y organizaciones civiles que participaron en los rescates reclamaron, además, apoyo institucional para los grupos de voluntarios que actúan en emergencias y para los trabajadores del río, cuya intervención resultó determinante en al menos uno de los casos.
Los episodios ocurridos en menos de 12 horas constituyen un llamado de atención sobre la necesidad de políticas públicas integrales en salud mental y de dispositivos de prevención en puntos críticos. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad, la Prefectura y los rescatistas locales continúan con las tareas habituales de vigilancia y asistencia en el área.