Provincia busca sostener medidas extraordinarias frente a un déficit que no se revirtió
El gobernador Rolando Figueroa firmó un decreto que amplía por 180 días el Estado de Emergencia Hídrica, Social y Productiva en todo el territorio neuquino, ante la continuidad de condiciones de estrés hídrico que afectan a las cuencas provinciales y ponen en riesgo el suministro de agua para consumo humano, la actividad agropecuaria y otras labores económicas y sociales.
La prórroga formaliza la extensión de una emergencia que había sido declarada en octubre de 2025. La solicitud del prolongamiento fue presentada por la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, apoyada en informes técnicos que describen niveles de embalses y caudales por debajo de valores habituales.
Qué dicen los informes técnicos
Los reportes actualizados de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) habrían mostrado que las principales variables hidrológicas siguen marcando un escenario de escasez. Ese diagnóstico es la base para mantener las herramientas excepcionales de gestión y coordinación destinadas a mitigar el impacto inmediato y planificar intervenciones.
En ese marco, el decreto habilita la continuidad del trabajo del Comité de Emergencia Hídrica, Social y Productiva, integrado por los ministerios de Economía; Producción e Industria; Turismo, Ambiente y Recursos Naturales; y la Jefatura de Gabinete. El organismo centraliza la priorización de acciones y la articulación interministerial.
Medidas en curso y líneas de acción
Durante la vigencia de la emergencia, la Provincia impulsó una serie de intervenciones para reducir efectos de la sequía y garantizar provisión de agua en sectores afectados. Entre las iniciativas citadas en la documentación oficial se encuentran:
- obras de infraestructura hídrica para optimizar almacenamiento y distribución;
- perforaciones destinadas al abastecimiento local;
- monitoreos permanentes de caudales y niveles de embalses;
- restricciones preventivas y medidas de gestión del recurso.
La prórroga permitirá mantener la vigencia administrativa necesaria para ejecutar convenios, contratar obras y coordinar operativos que requieren plazos y fondos fuera del esquema ordinario.
Impacto sobre sectores productivos y poblaciones
Los efectos del déficit hídrico se observan en distintos frentes: la disminución de oferta de agua para consumo humano, limitaciones en actividades agrícolas y ganaderas, y consecuencias para industrias que demandan recursos hídricos. El decreto busca, según la fundamentación oficial, sostener medidas de contención y evitar que la escasez derive en afectaciones mayores a la salud pública y a la economía regional.
El mantenimiento del estado de emergencia también habilita la coordinación con municipios y organismos provinciales para priorizar zonas críticas y ejecutar obras puntuales con rapidez administrativa.
Plazo y contexto climático
La extensión de 180 días se adopta al considerar que las condiciones climáticas e hidrológicas que motivaron la primera declaración no se han revertido. Los técnicos hablan de un déficit hídrico estructural, a pesar del régimen de precipitaciones registrado en meses recientes, que no fue suficiente para normalizar niveles de ríos y embalses.
| Elemento | Estado |
|---|---|
| Embalses y caudales | Por debajo de valores históricos |
| Duración de la prórroga | 180 días |
| Órgano solicitante | Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales |
Desde el punto de vista climático, las autoridades sostienen que, pese a variaciones en el régimen de lluvias, persiste un déficit estructural que obliga a mantener medidas extraordinarias de manejo del recurso.
Qué implica para la ciudadanía
En lo práctico, la prórroga significa continuidad en obras y operativos que ya se vienen realizando, y la posibilidad de implementar nuevas intervenciones sin los límites que impone la gestión ordinaria. Para la población, esto se traduce en maniobras destinadas a asegurar el abastecimiento y minimizar interrupciones, aunque no garantiza una solución inmediata mientras no se recuperen los niveles hidrológicos.
La medida también compromete a la Provincia a mantener informes y seguimientos técnicos periódicos, y a coordinar con municipios y actores productivos las prioridades de inversión y asistencia.
La extensión del Estado de Emergencia Hídrica, Social y Productiva confirma que las autoridades provinciales analizan la escasez como un problema de mediano y largo plazo que exige coordinación multisectorial y recursos para obras e intervenciones de manejo del agua.
Paula Sarmiento
Corresponsal en Neuquén