En la Casa de Gobierno de La Pampa, los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa) y Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires) rubricaron un convenio de cooperación en gestión hídrica orientado a la prevención y mitigación de riesgos por el fenómeno climático El Niño 2026/27. La firma se realizó en el marco de una agenda bilateral que contó con la presencia del ministro bonaerense Gabriel Katopodis y del secretario de Recursos Hídricos pampeano, José Gobbi, además de funcionarios de ambas carteras.
Qué establece el acuerdo
El convenio prevé, según lo informado, la proyección conjunta de obras, la unificación y puesta en marcha de registros de monitoreo hidrométrico y pluviométrico en tiempo real y la articulación técnica inmediata ante eventos climáticos extremos que puedan afectar territorios de las dos jurisdicciones. Esos mecanismos buscan mejorar la toma de decisiones y la coordinación operativa frente a precipitaciones intensas, crecidas y episodios de inundación asociados al desarrollo del fenómeno El Niño.
Además del intercambio técnico, el acuerdo incorpora canales para la planificación regional y la actuación coordinada de equipos técnicos y áreas de emergencia.
Contexto político y reclamo por fondos
Durante el acto, el gobernador bonaerense hizo hincapié en la necesidad de planificar a nivel regional y ubicó la firma en un marco crítico por la expectativa de un “Súper Niño”. Kicillof afirmó que la formalización de estos instrumentos es clave frente a un fenómeno con potencial de gran intensidad y criticó la gestión de fondos a nivel nacional.
“Frente a un fenómeno climático como el que nos espera con El Niño, la firma de estos convenios adquiere una importancia fundamental. Nunca antes había pasado con este nivel de intensidad que los fondos que cedemos al Gobierno nacional no se utilizaran para nada que tenga que ver con el interés de las provincias”, dijo Kicillof.
En la misma línea, el ministro Katopodis reclamó por recursos destinados a obras: cuestionó la parálisis en la disponibilidad del Fondo Hídrico y pidió que esos recursos se destinen a los proyectos que las provincias requieren. Katopodis mencionó un monto concreto que está en discusión: $290.000 millones, señalando que esos fondos deberían estar invertidos en obras hídricas necesarias.
Medidas prácticas acordadas
- Implementación de redes de monitoreo hidrométrico y pluviométrico con transmisión en tiempo real.
- Proyección y coordinación conjunta de obras de infraestructura hídrica.
- Articulación técnica inmediata ante eventos climáticos extremos y protocolos de respuesta.
Las medidas buscan, en lo inmediato, mejorar la anticipación de eventos y optimizar la gestión de recursos y maquinaria entre jurisdicciones para reducir riesgos a la población y a la infraestructura.
Alcances y limitaciones
El convenio plantea mecanismos de cooperación técnica y operativa, pero no reemplaza la competencia de cada provincia sobre su territorio ni la necesidad de financiamiento federal para obras de gran escala. En ese sentido, la discusión sobre el uso y destino del Fondo Hídrico Nacional fue un eje central del encuentro: los gobernantes de ambas provincias insistieron en la urgencia de contar con recursos disponibles y liberados para ejecutar proyectos.
La formalización del acuerdo pretende acelerar procesos que, en la práctica, ya se venían realizando de manera bilateral, según lo expresado por los mandatarios. Sin embargo, su eficacia dependerá del cronograma de ejecución de obras, la disponibilidad de fondos y la integración real de los sistemas de monitoreo entre jurisdicciones.
Impacto para La Pampa
Para La Pampa, la coordinación con Buenos Aires implica compartir información y experiencias operativas que pueden ser determinantes ante precipitaciones concentradas o cambios repentinos en los escurrimientos. La instrumentación de registros en tiempo real y la planificación de obras conjuntas podrían reducir tiempos de respuesta y mejorar la protección de poblaciones y caminos rurales, aunque la implementación demandará inversión y recursos humanos especializados.
El convenio se inscribe en una agenda más amplia de cooperación interprovincial y de fortalecimiento de capacidades técnicas frente a riesgos climáticos crecientes. La provincia ahora deberá avanzar en la operativización del acuerdo para que las previsiones y alertas se traduzcan en acciones concretas durante la próxima temporada estival.