El impacto más visible para los argentinos llega en el bolsillo: mientras las compañías vinculadas a exportaciones y a Vaca Muerta reportan resultados extraordinarios, muchas empresas que dependen del consumo interno exhiben números negativos que se traducen en menor oferta, ajuste de personal o recortes de inversión. Esa división quedó reflejada en la última temporada de balances corporativos, según los informes presentados por las propias empresas.
Qué sectores lideraron y por qué
En la punta positiva se ubican las empresas dolarizadas y las vinculadas al sector energético. El caso más destacado es YPF, que informó un EBITDA ajustado récord de US$ 2.800 millones —un aumento del 150% interanual— y una ganancia neta de US$ 1.200 millones, explicada por la producción en Vaca Muerta y márgenes favorables en refinación, según sus balances.
Otras firmas del sector energético también mostraron resultados excepcionales: Pampa Energía registró un EBITDA de US$ 415 millones, mientras que Central Puerto reportó un salto del 1.362% en su resultado, impulsadas por la desregulación del mercado eléctrico y la mayor dolarización de contratos.
El sector agroexportador acompañó la tendencia positiva. Molinos Agro reportó ventas por $108 billones y una ganancia neta de $45.961 millones, en un marco de alta demanda y márgenes favorables en commodities como soja y girasol.
| Empresa | Indicador destacado | Valor |
|---|---|---|
| YPF | EBITDA ajustado / Ganancia neta | US$ 2.800 M / US$ 1.200 M |
| Pampa Energía | EBITDA | US$ 415 M |
| Central Puerto | Variación en resultado | +1.362% |
| Molinos Agro | Ventas / Ganancia neta | $108 billones / $45.961 M |
Quiénes quedaron atrás y cómo se siente en la calle
En el otro extremo aparecen empresas cuyos ingresos dependen del mercado interno y de tarifas reguladas. El consumo masivo mostró señales de contracción: Morixe cerró el semestre con pérdida operativa y un resultado neto consolidado negativo de $2.3576 millones, lo que refleja una caída en la demanda de productos cotidianos.
El sistema financiero también exhibe tensiones. Grupo Supervielle informó un ROE del 44% y una baja del 36% en colocaciones de crédito en pesos, afectado por retiros de fondos y menor actividad crediticia en moneda local, según sus estados contables.
Transporte y servicios regulados sufrieron por su parte ajustes en márgenes: empresas que operan redes y distribución reportaron caídas en EBITDA y presión en costos de mantenimiento, en parte por menores volúmenes despachados y en parte por la estructura tarifaria vigente.
- Consumidores: menor poder de compra y contracción del gasto en bienes no esenciales.
- Empleo e inversión: empresas expuestas al mercado interno podrían recortar personal o postergar proyectos.
- Recaudación y comercio exterior: los sectores exportadores aportan divisas y contribuyen a la actividad económica regional.
Implicancias regionales y perspectivas
La dicotomía entre ganadores y perdedores tiene efectos concretos en provincias con fuerte presencia agroindustrial y energética, como la región del Gran Rosario. Allí la actividad exportadora y la producción de gas y petróleo generan movimiento económico, pero la caída del consumo local limita la reactivación generalizada.
Este cuadro plantea dos desafíos para la política económica: cómo sostener la competitividad y la inversión en sectores exportadores sin dejar de atender la recuperación del mercado interno, y cómo evitar que la concentración de beneficios en ciertas industrias profundice desigualdades en actividad y empleo. Las cifras de los balances muestran, de manera clara, que la recuperación no es uniforme y que la transmisión al consumo sigue siendo débil.
Los próximos trimestres serán clave para ver si las compañías orientadas al mercado interno logran adaptarse a la nueva coyuntura o si la composición sectorial de la economía se consolida en torno a los ganadores actuales.