Sofía Hernández Chong Cuy asumió la responsabilidad de revisar y poner en orden la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), en un puesto definido como Curadora-at-Large y financiado por la mecenas Yolanda Santos de Hoyos. La curadora, con trayectoria al frente del Kunstinstituut Melly en Róterdam y experiencia en instituciones como la Colección Patricia Phelps de Cisneros y el Museo Rufino Tamayo, inició una primera fase de inventario y estudio curatorial que desembocará en la primera exposición pública del acervo en 2027.
Un museo que creció sin colección formal
El MARCO opera desde su fundación con una historia particular respecto a su acervo: la institución no se constituyó originalmente con la idea de preservar una colección permanente, a pesar de que en 1994 el museo lanzó el premio MARCO, del que provino un número importante de piezas para su patrimonio. Hernández señala que, de aquella convocatoria, alrededor de 100 obras ingresaron al acervo. Tras las tres ediciones del concurso —1994, 1995 y 1996— hubo un periodo en el que la colección no se continuó activamente, hasta que en 2019 comenzaron nuevas incorporaciones mediante donativos de artistas tras exposiciones.
“hay muchas miradas poniendo atención a lo que está sucediendo”
Con esa premisa, la curadora plantea que la escena artística del norte del país vive un momento de creciente atención, pero carece todavía de una plataforma que ordene y haga visible de manera coherente ese tejido creativo. Su encargo contempla, por tanto, tanto la identificación y catalogación de obras como la investigación contextual que permita articular la colección del MARCO dentro de narrativas curatoriales claras.
Fases del proyecto
El trabajo de Hernández se concentra en etapas iniciales de diagnóstico y safekeeping —inventario físico y documental— y en la construcción de un discurso curatorial que podrá presentarse al público en 2027. Entre los elementos mencionados en la entrevista se encuentran:
- Documentación y registro de las piezas existentes en la colección.
- Investigación sobre el origen y condiciones de ingreso de las obras (con atención a las donaciones posteriores a 2019).
- Diseño curatorial de la primera muestra que exhiba el acervo.
La curadora indicó que, por el momento, no dará pormenores sobre las obras ni los nombres de los artistas presentes en el inventario. Su prioridad, según subrayó, es completar la fase de revisión antes de ofrecer un balance público.
Contexto institucional y expectativas
El paso emprendido por Hernández responde a una necesidad institucional y simbólica: transformar un acervo que en varios momentos fue fragmentario en una colección documentada y con criterios curatoriales definidos. El financiamiento de Santos de Hoyos permite dedicar recursos al proceso, lo que podría traducirse en mayor transparencia sobre el patrimonio del MARCO y en una oferta expositiva que ponga en diálogo producción local y circuitos nacionales e internacionales.
La intención anunciada de presentar la primera exposición oficial de la colección en 2027 plantea plazos claros para el público y para el circuito cultural interesado en la producción del norte del país. A futuro, el trabajo podría además incidir en cómo se conservan, muestran y estudian las prácticas artísticas regionales dentro de la cartografía mayor del arte contemporáneo mexicano.
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Premio MARCO (tres ediciones) | 1994–1996 |
| Reinicio de adquisiciones mediante donativos | 2019 |
| Presentación prevista de la primera exposición de la colección | 2027 |
El proceso, por su naturaleza investigativa, ofrecerá claves sobre la composición y las prioridades del acervo del MARCO: qué obras se preservaron desde los primeros años, qué piezas incorporaron donantes y artistas en años recientes, y cómo esas elecciones configuran la memoria institucional. Para el público y los profesionales del arte, la tarea marca el inicio de una nueva etapa en la visibilidad del arte del norte de México.