Mérida se prepara para una semana intensa de actividades en torno al Hanal Pixán y al Día de Muertos, con una programación que combina manifestaciones artísticas, religiosas y gastronómicas en distintos puntos del centro y barrios tradicionales de la ciudad. Las propuestas, pensadas para habitantes y visitantes, pretenden recordar y celebrar a los difuntos mediante expresiones propias de la península yucateca.
Instalaciones públicas y luces en el parque de San Juan
Como parte del Festival de las Ánimas, el parque de San Juan fue intervenido con una instalación bajo el concepto “Ánimas iluminadas”. La propuesta incluye figuras de gran formato y una puesta de iluminación artística que pretende transformar el espacio urbano en un recorrido con significado cultural y estético. A lo largo de las calles 64, 69 y 69-A se colocaron 240 candelabros, que permanecerán encendidos para público y transeúntes.
Las piezas del Festival están abiertas al público hasta el 20 de noviembre, en horario de 18:00 a 24:00 horas, una ventana que facilita la visita nocturna y la contemplación de las obras en el contexto de las ofrendas y las noches de recuerdo.
Feria del Mucbipollo: sabores del barrio de San Sebastián
En la calle 72, entre 75 y 77 del Centro histórico, el barrio de San Sebastián alberga la Feria del Mucbipollo, encuentro gastronómico que reúne a 18 expositores. La oferta incluye desde pibes completos hasta porciones individuales, con recetas tradicionales y variantes locales.
Entre las preparaciones que se anuncian están el mucbipollo de puerco y pollo con c’ol y espelón; además hay opciones de lomitos, lechón negro, cochinita, castacán y jamón con queso. Los organizadores han fijado los precios para facilitar la planeación de las visitas:
| Producto | Pibe completo | Porción |
|---|---|---|
| Generales | $900 | $115 |
| Castacán | $1,000 | $120 |
La feria permanecerá abierta de 8:00 a 20:00 horas y complementa la experiencia con actividades culturales pensadas para todas las edades, desde presentaciones musicales hasta espacios de convivencia familiar.
Altar monumental en la Plaza Grande y otras actividades
En la Plaza Grande se inaugurará un altar monumental que el Ayuntamiento coloca cada año: una estructura de aproximadamente 16 metros de largo por 4 metros de ancho destinada a recibir ofrendas de la ciudadanía. La instalación será un punto para que quienes lo deseen depositen una flor, una vela o un mensaje en memoria de sus seres queridos.
Simultáneamente, en otros puntos de la ciudad se realizarán actividades como el Pixán Peek en Central Park Gran Santa Fe Norte (Ciudad Caucel), un concurso de disfraces y altares dedicado a las mascotas, y la tradicional Vaquería de las Ánimas, que se efectuará en los bajos del Palacio Municipal la noche del lunes.
Raíces y comunidad: el pulso del Hanal Pixán
Las festividades muestran cómo las costumbres peninsulares siguen vivas y se adaptan: el espacio público se convierte en foro de memoria colectiva y de encuentro. El Hanal Pixán, que mantiene elementos mayas mezclados con prácticas católicas, se manifiesta tanto en la gastronomía —como el mucbipollo— como en la ofrenda y la música, y refuerza la identidad regional en un momento del año en que las familias recuerdan a sus muertos.
- Fechas clave: instalaciones hasta 20 de noviembre, horario de 18:00 a 24:00.
- Feria del Mucbipollo: barrio de San Sebastián, 8:00–20:00, 18 expositores.
- Altar municipal: Plaza Grande, estructura de ~16 m x 4 m abierta a ofrendas.
La agenda municipal y de barrios ofrece alternativas para distintas preferencias: quienes buscan lo gastronómico encontrarán una amplia variedad de sabores tradicionales; quienes prefieren el componente visual y performático, podrán recorrer las instalaciones y los altares; y para las familias hay actividades pensadas para incluir a niños y mascotas.
En el trasfondo de las luces y los aromas se percibe el cuidado por mantener vivas las prácticas que definen a la sociedad yucateca: el recuerdo colectivo, la hospitalidad y la riqueza culinaria de la península. Estas celebraciones no sólo rememoran a los difuntos, también fortalecen el tejido social en barrios que, como San Sebastián y el Centro, continúan siendo custodios de nuestras tradiciones.