El amistoso por el Trofeo Costa del Sol se convirtió en escena de raro desenlace: tras empatar 2-2 en La Rosaleda, el Fulham se negó a disputar la tanda de penales y abandonó el terreno de juego, por lo que el Málaga fue declarado campeón sin ejecutar ni un solo lanzamiento desde los once pasos.
Qué ocurrió
El partido, que contó con más de 20 mil espectadores en el estadio, tuvo un desarrollo competitivo hasta los minutos finales. El marcador se abrió con gol de Sessegnon, que puso arriba al Fulham; antes del descanso, el jugador conocido como Chupete igualó para el Málaga. En la segunda mitad, Iwobi volvió a adelantar a los ingleses, pero cuando el duelo parecía definido, un penal convertido por Eneko Jauregi al minuto 90 estableció el 2-2.
La pena máxima, además, provocó la expulsión del técnico del Fulham, Álvaro Arbeloa, por protestar la decisión del árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias. Con el silbatazo final y la consiguiente preparación para la definición por penales, los futbolistas del Fulham no regresaron al césped y se dirigieron directamente hacia los vestidores.
Argumentos del Fulham y consecuencias
El conjunto inglés explicó que la tanda desde los once pasos no figuraba en el acuerdo contractual para disputar el amistoso y adujo como segundo argumento el riesgo de que su permanencia en el estadio les ocasionara la pérdida del vuelo de regreso a Londres. Ante la negativa de Fulham a volver al terreno de juego, la organización proclamó campeón al Málaga.
«La tanda de penales no estaba en el contrato»,
La situación dejó a la afición y a los organizadores sorprendidos: un título otorgado sin ejecución de penales, expulsión del técnico visitante y declaraciones sobre cláusulas contractuales que, en los partidos amistosos, suelen resolverse previamente.
Datos del partido
| Equipo | Goleadores |
|---|---|
| Fulham | Sessegnon, Iwobi |
| Málaga | Chupete, Eneko Jauregi (penal, 90') |
- Marcador final: 2-2
- Árbitro: Miguel Ángel Ortiz Arias
- Expulsado: Álvaro Arbeloa (técnico, Fulham)
- Asistencia: más de 20,000 espectadores
La decisión del Fulham plantea preguntas tanto deportivas como logísticas. Deportivamente, el espectáculo quedó incompleto para el público que asistió con la expectativa de ver una definición; organizativamente, resalta la importancia de dejar por escrito y claro en los contratos cuál será el procedimiento en caso de empate en compromisos amistosos o trofeos veraniegos.
En el fútbol profesional los amistosos suelen servir para preparación física, pruebas tácticas y acoplamiento de plantillas; no obstante, algunos torneos veraniegos mantienen el formato de resolver empates mediante penales para entregar un trofeo. Si esa cláusula no se contempla con claridad, pueden surgir situaciones como la vivida en La Rosaleda, donde la ausencia de consenso llevó a la proclamación del campeón sin la tanda decisiva.
En lo inmediato, el Málaga festejó el título ante su público, mientras que el Fulham tendrá que aclarar internamente y, si procede, con la organización del torneo, los términos que dieron pie a su retirada del terreno de juego. El episodio añade además un matiz diplomático entre clubes, porque incidentes de este tipo suelen resolverse con explicaciones públicas y, en ocasiones, con medidas disciplinarias si los reglamentos del torneo lo contemplan.
Para los aficionados que viajaron y para quienes siguieron el partido en España, quedó la sensación de ver una final interrumpida por una negociación contractual sobre el césped. Y para quienes disfrutan de lo insólito, el Trofeo Costa del Sol ofreció el desenlace que nadie, probablemente, tenía en su guion.