La temporada de lluvias coloca a gran parte de San Luis Potosí en alerta: un análisis de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) identifica que 47 de los 59 municipios del estado presentan niveles de riesgo de inundación que van de medio a muy alto.
Evaluación y amenazas detectadas
La evaluación fue dada a conocer durante una reunión del Consejo Estatal de Protección Civil por la titular de la CNPC, Laura Velázquez Alzúa. Además de las inundaciones, el estudio señala otras amenazas vinculadas al actual periodo de precipitaciones:
- Desbordamientos de ríos y cuerpos de agua.
- Deslizamientos en laderas y zonas con inestabilidad de suelos.
- Rachas de viento que pueden agravar condiciones de riesgo.
Coordinación interinstitucional y medidas puestas en marcha
Frente al panorama, autoridades federales y estatales reforzaron la coordinación: la funcionaria federal y el gobernador Ricardo Gallardo Cardona instalaron un Puesto de Comando para articular la respuesta de dependencias en los tres órdenes de gobierno ante fenómenos hidrometeorológicos.
Entre las acciones operativas que ya se realizan están trabajos de desazolve en canales y pasos de agua, limpieza de drenajes y revisiones a infraestructura hospitalaria para garantizar la continuidad de servicios en caso de emergencias.
Recomendaciones y obligaciones municipales
La CNPC pidió a las autoridades municipales mantener identificadas a las familias asentadas en áreas vulnerables, actualizar los Atlas Municipales de Riesgo y difundir con anticipación las rutas hacia los refugios temporales. El estado, por su parte, había anunciado la entrega de 59 Atlas de Riesgo, uno por municipio, con información para localizar zonas susceptibles a inundaciones y fallas geológicas.
Fortalecimiento institucional y equipamiento
El gobernador Gallardo instó a los ayuntamientos a profesionalizar sus áreas de Protección Civil y a mejorar su equipamiento. También planteó un esquema de coinversión para la adquisición de unidades de apoyo —el gobierno estatal aportaría una unidad por cada una que compre un municipio—, con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta local.
Medidas preventivas y operativas: qué se está haciendo
Sin aspavientos, las autoridades concentraron esfuerzos en actividades preventivas y de mitigación que deben reducir la exposición de la población y la vulnerabilidad de la infraestructura:
- Desazolve de canales, pasos de agua y drenajes.
- Inspección y preparación de hospitales y centros de salud.
- Identificación y registro de poblaciones en zonas de riesgo.
- Actualización y entrega de Atlas de Riesgo municipales.
- Difusión de rutas a refugios temporales y comunicación entre autoridades.
| Amenaza | Medida principal |
|---|---|
| Inundaciones | Desazolve de cauces y limpieza de drenajes |
| Desbordamientos de ríos | Monitoreo hidrometeorológico y avisos tempranos |
| Deslizamientos | Identificación de laderas vulnerables y evacuación preventiva |
| Interrupción de servicios | Revisión de hospitales y planes de continuidad |
Impacto local y preparación comunitaria
La advertencia de la CNPC implica que la mayoría de los municipios potosinos deben mantener activas sus alertas y protocolos. La identificación de zonas de riesgo y la actualización de los atlas municipales son herramientas clave para que las autoridades locales y la población puedan anticipar afectaciones y reducir daños.
Las medidas de desazolve y revisión de hospitales buscan minimizar la interrupción de servicios básicos; sin embargo, la efectividad dependerá de la rapidez con que se completen estos trabajos y de la comunicación preventiva con la ciudadanía.
Qué pueden hacer las personas
Ante la posibilidad de inundaciones y otros peligros hidrometeorológicos, es recomendable que las familias sigan las indicaciones oficiales, conozcan las rutas a refugios temporales y mantengan un plan básico de emergencia con documentos, medicinas y un kit de emergencia listo.
La CNPC y el gobierno estatal mantendrán la vigilancia durante la temporada de lluvias. La actualización de los Atlas Municipales y la profesionalización de las áreas de Protección Civil son pasos que las autoridades consideran necesarios para reducir la vulnerabilidad en un estado donde, según el análisis federal, 47 de los 59 municipios requieren especial atención.