TIMAC AGRO ha puesto en marcha en su planta de Lodosa dos nuevas unidades industriales dedicadas a la biotecnología y a la economía circular orientadas al desarrollo de fertilizantes sostenibles, en un acto que reunió a más de 50 asistentes entre empresarios y autoridades institucionales.
Inversión en I+D aplicada a la industria
La compañía explicó que estas instalaciones permiten aprovechar recursos de origen biológico y emplear compuestos volátiles microbianos con el fin de mitigar los efectos del cambio climático en los cultivos. En el acto de presentación se ofreció una visita a las nuevas unidades, entre ellas una unidad de hidrólisis vinculada a procesos de economía circular.
«Nos valemos, por un lado, de recursos de origen biológico y por otro, de compuestos volátiles microbianos que combaten los efectos del cambio climático en los cultivos», dijo el director general de TIMAC AGRO, Ricardo Llátser.
La compañía atribuye el desarrollo de estos productos al esfuerzo en I+D y a su capacidad industrial, que, según sus responsables, ha permitido convertir conocimientos científicos en fertilizantes «sostenibles, eficaces y rentables para el agricultor».
Presencia institucional y marco regional
Al acto asistieron la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; la delegada del Gobierno, Alicia Echeverría; la alcaldesa de Lodosa, Laura Remírez; y el comisionado para la Economía Circular del MITECO, Alejandro Dorado, entre otros representantes.
Chivite subrayó la relevancia del sector agroalimentario para la comunidad, que supone el 5 % del PIB regional y el 14 % del PIB industrial, y defendió la Agenda para la Economía Circular como un instrumento para integrar la lucha contra el cambio climático con la política pública y la competitividad empresarial. Por su parte, Dorado destacó que la economía circular incrementa la independencia y la rentabilidad de las empresas, al optimizar materias primas y reaprovechar residuos.
Implicaciones económicas y ambientales
La apertura de estas unidades conecta varias prioridades públicas y privadas: la transición ecológica del sector agroalimentario, la competitividad industrial y la transferencia de tecnología desde la investigación hacia aplicaciones comerciales.
Entre las consecuencias previsibles figuran:
- Mayor disponibilidad de fertilizantes con menor huella ambiental destinados al sector agrícola.
- Refuerzo de la cadena industrial regional mediante productos de mayor valor añadido.
- Potencial reducción de la dependencia de materias primas externas al optimizar y reaprovechar residuos.
La nueva unidad de hidrólisis, citada en la presentación, es un ejemplo de cómo procesos industriales pueden integrarse en modelos de economía circular para producir insumos agrícolas con criterios de sostenibilidad.
Datos y balance
Durante la jornada se expusieron los proyectos vinculados a las nuevas instalaciones y se detallaron las capacidades para convertir resultados científicos en soluciones comerciales. La presencia de autoridades autonómicas y nacionales evidencia el interés público en iniciativas que combinan innovación y sostenibilidad.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Localización | Lodosa (Navarra) |
| Asistentes al acto | Más de 50 |
| Impacto sectorial regional | Agroalimentario: 5 % del PIB regional; 14 % del PIB industrial |
La iniciativa de TIMAC AGRO se enmarca en una tendencia más amplia de la industria agroalimentaria hacia soluciones sostenibles, en la que las administraciones promueven instrumentos y políticas para facilitar la transición ecológica sin renunciar a la competitividad.