El Ministerio de Sanidad ha emitido una advertencia sobre los riesgos sanitarios vinculados a la observación del eclipse solar, subrayando que, aunque el fenómeno no supone peligro directo, la forma de contemplarlo y las circunstancias alrededor del evento pueden ocasionar daños relevantes para la salud.
Evaluación del riesgo y próximas fechas
El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes) ha realizado una evaluación rápida para identificar los principales peligros asociados a la observación del eclipse y a los desplazamientos que suscita. El análisis abarca el eclipse total del 12 de agosto de 2026, así como otros dos eventos que podrán observarse desde la península ibérica en los próximos años: el total del 2 de agosto de 2027 y el anular del 26 de enero de 2028.
| Fecha | Tipo |
|---|---|
| 12 de agosto de 2026 | Total |
| 2 de agosto de 2027 | Total |
| 26 de enero de 2028 | Anular |
Riesgos detectados
El Ccaes distingue entre los peligros más evidentes, derivados de la observación inadecuada del sol, y otros menos obvios relacionados con la concentración de personas y las condiciones ambientales propias de las fechas.
- Lesiones oculares: la exposición a radiación de longitudes de onda cortas puede provocar fotoretinitis o retinopatía solar, con afectación preferente de las capas externas de la retina. Estas lesiones pueden manifestarse como escotoma central (punto ciego), pérdida de agudeza visual, fotofobia, metamorfopsia (las líneas parecen curvarse) y discromatopsia (dificultad para distinguir colores).
- Aglomeraciones y movilidad: los grandes desplazamientos hacia zonas donde el fenómeno será más visible pueden facilitar la transmisión de enfermedades y complicar la gestión sanitaria y de emergencias.
- Factores ambientales: las elevadas temperaturas propias del verano aumentan el riesgo de golpes de calor y problemas relacionados con la exposición prolongada al sol; asimismo, la presencia de vectores transmisores de enfermedades es un elemento a tener en cuenta.
«es probablemente irreversible, por lo que la prevención resulta imprescindible»
El Ccaes insiste en que el daño retiniano puede producirse sin dolor, lo que facilita la sobreexposición inadvertida. Por ello, subraya la necesidad de tomar medidas preventivas para evitar consecuencias permanentes.
Protección y recomendaciones
Respecto a la observación directa del eclipse, el organismo sanitario recuerda que debe realizarse exclusivamente con gafas de protección adecuadas. En este sentido, alerta de que varias comunidades autónomas han ordenado la retirada del mercado de seis modelos de gafas por riesgo de lesiones oculares, por lo que recomienda verificar la certificación y el estado de los protectores antes de su uso.
Además de las medidas específicas para la vista, las autoridades sanitarias advierten sobre prácticas preventivas para mitigar los riesgos asociados a la concentración de personas y las condiciones ambientales, entre las que se incluyen:
- Evitar aglomeraciones y mantener medidas básicas de higiene y distancia cuando sea posible.
- Protegerse del calor: permanecer en zonas sombreadas, hidratarse y limitar la exposición prolongada al sol.
- Comprobar que las gafas o filtros para la observación del sol cumplen con las normas de seguridad y no utilizar dispositivos caseros o dañados.
La evaluación del Ccaes pretende servir como guía para las autoridades sanitarias y la población ante un fenómeno que, aunque llamativo desde el punto de vista astronómico, implica riesgos que pueden evitarse con medidas sencillas y coordinación institucional.
Ante cualquier síntoma ocular tras la observación del sol, las personas afectadas deben consultar con un profesional sanitario, dadas las posibles secuelas visuales.