El presidente del Gobierno ha anunciado en el Congreso dos medidas dirigidas a reforzar la posición de Ceuta y Melilla dentro de las estructuras europeas: reclamar ante la Unión Europea el reconocimiento de ambas como regiones ultraperiféricas (RUP) y solicitar la presencia permanente de la Agencia Europea de Guardia y Fronteras, Frontex, en puntos clave de sus fronteras.
Qué plantea el Ejecutivo
La primera de las iniciativas pretende que Ceuta y Melilla obtengan un estatus contemplado por la UE para territorios con mayores desafíos geográficos y económicos. El Gobierno sostiene que ese reconocimiento permitiría a las ciudades autónomas acceder a un trato preferente en políticas comunitarias, destinado a paliar su aislamiento, su dependencia económica y otros condicionantes que dificultan su desarrollo.
La segunda propuesta es de carácter operativo: se solicita a Bruselas que agentes de Frontex estén de forma permanente en puntos estratégicos, concretamente en el espigón y en el puerto, donde hasta ahora la intervención de la agencia ha sido puntual. El objetivo declarado es reforzar las labores de control y respuesta ante entradas irregulares y otros riesgos vinculados a la frontera.
Procedimiento y obstáculos en la UE
El reconocimiento como región ultraperiférica no es automático: según el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, requiere un proceso legislativo complejo que incluye la presentación de una propuesta a la Comisión Europea, la consulta al Parlamento Europeo y la aprobación por unanimidad de los Estados miembros. El tratado fija, además, una serie de "condicionantes estructurales y permanentes" que deben cumplirse para obtener la designación, entre ellos la lejanía respecto al continente, la insularidad o la existencia de desventajas estructurales.
En la actualidad, la UE reconoce nueve RUP pertenecientes a tres Estados miembros; comunicar esa demanda implicaría negociar con los Veintisiete y, en su caso, enmendar disposiciones del tratado por ser una calificación jurídica particular dentro del ordenamiento comunitario.
| Estado miembro | Regiones |
|---|---|
| España | Canarias |
| Portugal | Azores y Madeira |
| Francia | Guadalupe, Martinica, San Martín, Guayana Francesa, Reunión y Mayote |
Impacto esperado en Melilla
Para Melilla, la obtención del estatus de RUP supondría la posibilidad de acogerse a marcos comunitarios con mayor flexibilidad y fondos específicos orientados a paliar la insularidad y la dependencia económica. Por otra parte, la presencia estable de Frontex puede traducirse en mayor capacidad operativa para el control de fronteras, aunque implica coordinar mandatos y protocolos con las fuerzas locales y el Ministerio del Interior.
Se abren así debates técnicos y políticos en torno a la soberanía, la cooperación bilateral con Marruecos y la gestión migratoria. En la comparecencia parlamentaria en la que se avanzaron estas medidas, el presidente defendió la política de buena vecindad con el país vecino, al tiempo que fijó la integridad territorial de las dos ciudades como línea roja de la acción del Ejecutivo.
- Reconocimiento RUP: exige trámite europeo largo y aprobación unánime.
- Frontex estable: pretende presencia permanente en el espigón y en el puerto.
- Objetivo: reforzar seguridad y consolidar a Ceuta y Melilla en la arquitectura europea.
Los pasos siguientes dependerán de las gestiones del Gobierno ante la Comisión Europea y del apoyo que dichas iniciativas reciban en la Unión. La complejidad del procedimiento designa a este proceso como una empresa diplomática y jurídica que requerirá tiempo y negociación con otros Estados miembros.
En Melilla, autoridades locales, fuerzas de seguridad y sectores económicos seguirán de cerca los desarrollos, dado que los cambios en el estatuto comunitario y en los mecanismos de control fronterizo pueden tener efectos directos sobre la vida cotidiana, la economía local y la cooperación transfronteriza con el norte de África.
La propuesta se enmarca en un contexto marcado por la tensión en la frontera y por recientes crisis migratorias que han intensificado la atención sobre las ciudades autónomas. El Gobierno, según explicó en el Congreso, busca con estas medidas consolidar la presencia de Ceuta y Melilla dentro de la UE y dotarlas de instrumentos adicionales para afrontar vulnerabilidades estructurales.