Onda ha puesto punto final a la Fira de Sant Miquel tras tres jornadas que han concentrado en el centro urbano a miles de visitantes y vecinos, combinando oferta comercial, gastronomía, música y una programación dirigida a público de todas las edades.
Programación amplia y atractivo cultural
La plaza El Pla, la calle Calatrava y el Raval de San José se han convertido en los principales escenarios del evento, que ha incluido desde espacios gastronómicos y zonas de ocio hasta actuaciones musicales y actividades infantiles. Entre los reclamos más notables ha figurado la apertura al público de los toriles municipales, una propuesta que ha suscitado un «notable interés» y ha recibido a un nutrido número de asistentes.
«Han sido tres días para disfrutar de Onda en familia, encontrarnos en las calles y descubrir también nuevos atractivos que ponen en valor nuestras tradiciones y nuestro patrimonio», dijo la concejala de Comercio y Turismo, María Baila.
Comercio y ocio: combinación para reactivar la economía local
La Fira ha vuelto a articular ocio y apoyo al tejido empresarial local. La actividad en los comercios y en la hostelería instalada con motivo de la feria aumentó durante el fin de semana, según las valoraciones de la organización. La apertura de La Miqueleta, espacio gastronómico del certamen, ha sido uno de los polos de atracción, con un programa continuo de tardeos y actuaciones que han culminado con el concierto de Gustavo Paradís.
La programación musical también incluyó conciertos y tributos que ampliaron la oferta para diferentes públicos: Resurrección Pop Rock, Sin Documentos y tributos a Melendi y Estopa figuraron entre las propuestas.
Actividades para familias y promoción de la tradición
El carácter familiar de la feria quedó patente en las numerosas actividades destinadas a la infancia y al público familiar. Entre las propuestas lúdicas y didácticas destacaron:
- Circuito Infantil de Educación Vial a cargo de la Policía Local.
- Exhibición de la Unidad Canina y actividades de adiestramiento.
- Storytelling y espectáculos infantiles, así como juegos de mesa de gran formato.
- Talleres artesanales como la pintura cerámica en azulejo socarrat impartido por el artesano Ximo Safont.
- Acciones participativas como Globotraca y el flashmob Onda Baila.
La presencia de iniciativas dirigidas a preservar y difundir la memoria local no se limitó a la vertiente festiva: la nueva exposición sobre los toriles permite recorrer, a través de fotografías antiguas y objetos históricos, parte de la trayectoria de los festejos taurinos vinculados a la Fira d’Onda, ofreciendo contexto sobre el funcionamiento de uno de los espacios más singulares del patrimonio local.
Balance y perspectivas
La concejala de Comercio y Turismo valoró positivamente la respuesta del público y subrayó la importancia de la feria para «poner en valor nuestras tradiciones y nuestro patrimonio», en palabras recogidas por la organización. El formato de tres días ha servido tanto para dinamizar el centro urbano como para recuperar un flujo estable de visitantes que repercute en comercios y hostelería.
La experiencia de este año refuerza la línea de los organizadores por combinar emoción lúdica y promoción económica, además de abrir espacios de conocimiento sobre elementos tradicionales que, en algunos casos, no suelen estar accesibles al público. La mezcla de ocio, música, gastronomía y patrimonio ha consolidado a la Fira de Sant Miquel como cita destacada en la agenda local de la provincia de Castellón.
| Elemento | Presencia en la feria |
|---|---|
| Espacios céntricos | Plaza El Pla, calle Calatrava, Raval de San José |
| Zona gastronómica | La Miqueleta |
| Actividades familiares | Circuito vial, juegos, talleres |
| Atracto singular | Apertura de los toriles municipales y exposición histórica |
En definitiva, la Fira de Sant Miquel ha clausurado su edición recuperando el pulso festivo y económico en Onda, a la vez que ha abierto espacios de divulgación sobre tradiciones locales que han atraído la atención de residentes y visitantes.