El Departamento de Educación de Navarra y las centrales sindicales ANPE, AFAPNA y UGT han expresado su conformidad con la inclusión del alumnado repetidor en el cómputo de la ratio máxima de 23 estudiantes por aula en los ciclos de Educación Infantil y Educación Secundaria Obligatoria (ESO), una medida que se aplicaría a partir del curso 2027-2028.
Acuerdo parcial en la comisión de seguimiento
La propuesta fue planteada por ANPE, AFAPNA y UGT en la reunión de la Comisión de Seguimiento del Pacto para avanzar en la Equidad y la Calidad Educativa, celebrada en la sede del Departamento. Las tres organizaciones sindicales la entienden como una actualización de las medidas vinculadas a la atención a la diversidad incluidas en el propio Pacto.
El Departamento de Educación manifestó su conformidad con la solicitud sindical; sin embargo, la propuesta no llegó a votarse en esa misma sesión debido a que otros sindicatos representados en la Mesa —STEILAS, LAB, CCOO y ELA— solicitaron más tiempo para adoptar una posición y no se pronunciaron en el encuentro. Fuentes oficiales anunciaron que la Mesa de Seguimiento volverá a reunirse en breve para someter la propuesta a votación.
Marco previo y objetivos de la medida
El planteamiento de que el alumnado repetidor compute en la ratio responde, según las organizaciones que lo promovieron, a la línea de reducción progresiva de las ratios máximas y al objetivo de mejorar los estándares de calidad en los centros públicos. Estas medidas forman parte del Pacto para avanzar en la Equidad y la Calidad Educativa, suscrito por el Departamento y por ANPE, AFAPNA y UGT el 14 de abril de 2025, resultado de un proceso de negociación prolongado.
En su apartado relativo a los centros educativos, el texto del Pacto ya había establecido rebajas de ratio para centros más vulnerables en Educación Infantil y Primaria, y fijó una ratio general de 23 alumnos y alumnas desde Primero de Primaria en vigor desde el curso 2025/2026. La iniciativa presentada ahora pretende actualizar estas previsiones para incorporar expresamente al alumnado repetidor en el cálculo de dicha ratio.
Implicaciones prácticas y debates pendientes
El reconocimiento de los repetidores en el cómputo afecta a la planificación de recursos humanos y materiales en los centros: implicará una menor capacidad efectiva de grupos sin aumentar necesariamente el número de aulas ni de docentes si no se acompaña de medidas adicionales de financiación o contratación. Por ello, los sindicatos que han pedido más tiempo para pronunciarse buscan analizar el impacto real en centros concretos y en distintos territorios de la comunidad foral.
- Quién apoya: ANPE, AFAPNA y UGT, y el Departamento de Educación (manifestó su conformidad en la reunión).
- Quién pide más tiempo: STEILAS, LAB, CCOO y ELA, que no adoptaron posición en la sesión y reclamaron un análisis más profundo.
- Plazo previsto: nueva convocatoria de la Mesa de Seguimiento para votar la propuesta en fecha próxima.
Los defensores de la medida sostienen que, al computar los repetidores, la ratio reflejará de forma más realista la carga docente y las necesidades de atención a la diversidad, especialmente en centros con mayor concentración de alumnado con dificultades. Los críticos advierten de que la medida, sin dotación presupuestaria adicional, podría generar tensiones en la organización escolar y en la atención personalizada.
| Actor | Posición en la reunión |
|---|---|
| Departamento de Educación | De acuerdo con la propuesta; pendiente de votación |
| ANPE, AFAPNA, UGT | Presentaron y apoyaron que los repetidores computen |
| STEILAS, LAB, CCOO, ELA | No se posicionaron; solicitaron más tiempo |
La votación definitiva en la Mesa de Seguimiento será la que determine si la medida queda formalmente incorporada al Pacto y, en caso afirmativo, el calendario y las condiciones de su aplicación. Mientras tanto, centros, equipos directivos y sindicatos esperan los detalles sobre posibles medidas compensatorias —como aumento de plantillas o financiación para aulas adicionales— que acompañen la reducción efectiva de la capacidad por grupo cuando entren en vigor las nuevas reglas de cómputo.
El debate en Navarra refleja una tensión habitual en las políticas educativas: la búsqueda de ratios más bajas y realistas para mejorar la atención a la diversidad frente a las limitaciones presupuestarias y organizativas que plantea su implantación sin recursos añadidos.