La previa de la función especial de Yo, Narciso, la nueva comedia dirigida y protagonizada por Adrián Suar junto a Natalia Oreiro, se vio interrumpida anoche por un imprevisto insólito: la actriz y su marido, el músico Ricardo Mollo, quedaron atrapados en un ascensor del Dot Baires Shopping mientras se dirigían a la sala principal.
Breve interrupción con tono de comedia
Según registros difundidos en redes y testimonios en el lugar, el ascensor se detuvo en el nivel -2 y dejó a la pareja junto a otras cuatro personas. Entre los presentes se encontraba la periodista y locutora Marcela Godoy, que comenzó a grabar con su teléfono móvil y a registrar la escena en tiempo real.
«¡Estamos atrapados con glamour!»
Lejos de entrar en pánico, los protagonistas del percance adoptaron una actitud relajada y con humor. Oreiro tomó la iniciativa comunicándose con su equipo: envió un mensaje de voz para avisar de la situación y, seguidamente, inició una videollamada grupal para mostrar el estado del grupo al exterior y solicitar ayuda.
Actitud y respuesta
Durante los minutos que duró el encierro, la actriz y los demás ocupantes mantuvieron el buen humor. En el intercambio de videollamada con el director y coprotagonista, Adrián Suar, la conversación se desarrolló con naturalidad y sin alarma; Suar tranquilizó a los presentes asegurando que «ahora te van a ir a buscar», según la grabación difundida.
Los hechos se resolvieron en cuestión de minutos y no constan daños ni asistencia médica. La anécdota quedó registrada por los presentes y circuló de inmediato por plataformas sociales, donde la escena fue valorada por muchos usuarios como un episodio simpático y propio de la promoción de una comedia.
Personas involucradas
En la grabación y las crónicas se mencionan las siguientes figuras:
- Natalia Oreiro: actriz y una de las protagonistas de la película.
- Ricardo Mollo: marido de Oreiro y músico, presente en el ascensor.
- Marcela Godoy: periodista y locutora, que grabó el incidente.
- Adrián Suar: director y coprotagonista, que respondió a la videollamada.
| Persona | Rol |
|---|---|
| Natalia Oreiro | Actriz, protagonista |
| Ricardo Mollo | Músico, acompañante |
| Marcela Godoy | Periodista y locutora |
| Adrián Suar | Director y coprotagonista |
Contexto y consecuencias
El episodio, además de evidenciar la frágil dependencia de eventos multitudinarios a la operativa de espacios comerciales, subraya el papel de las redes sociales como amplificador inmediato de incidentes públicos. En este caso, la rápida difusión convirtió una interrupción breve en un suceso viralmente anecdótico, potenciado por la presencia de figuras conocidas.
No se han informado averías mayores en el edificio ni procedimientos de emergencia adicionales; la organización del evento continuó tras el episodio. Para los equipos de comunicación, sin embargo, el incidente aporta un ejemplo de gestión de crisis menor: la combinación de transparencia, humor y control de la situación por parte de los protagonistas contribuyó a que el suceso fuera interpretado como parte del tono promocional y no como un problema serio.
La película, que se presenta como una comedia de enredos dirigida por Suar y protagonizada por Oreiro, continuó con su función especial en el complejo cinematográfico tras el percance. La anécdota —registrada en vídeo por asistentes— seguirá circulando como una curiosidad ligada a la noche de estreno.
El hecho, breve y sin consecuencias, volvió a poner el foco en cómo los encuentros públicos con celebridades pueden convertirse en material informativo y de entretenimiento al instante, y en cómo la actitud de los protagonistas moldea la recepción pública de un incidente.