El análisis de la Conselleria de Salut sobre la actividad de los centros de urgencias de atención primaria (CUAP) en Barcelona durante la primera mitad de 2026 evidencia una amplia variabilidad en los tiempos de espera entre dispositivos. El tiempo medio desde la llegada del paciente hasta el inicio de la asistencia es de 28 minutos, pero hay centros que registran demoras muy superiores a la media.
Disparidad entre centros
Los datos aportados a petición de EL PERIÓDICO muestran que el CUAP de Gràcia presenta una espera media muy baja, de 7,92 minutos, mientras que los CUAP de Manso y Perecamps alcanzan casi una hora de demora, con 52,92 y 52,39 minutos, respectivamente. Estas diferencias reflejan la heterogeneidad en la carga asistencial, la organización interna y la distribución de recursos entre centros.
En términos de volumen de actividad, entre el 1 de enero y el 7 de julio de 2026 los CUAP de Barcelona atendieron un total de 208.643 urgencias. Del total de episodios registrados en ese periodo, el 3,4% finalizaron por altas administrativas o por abandono voluntario, lo que se traduce en 7.146 casos en los que el paciente optó por marcharse antes de completar la atención.
Duración completa del proceso asistencial
Además del tiempo hasta ser visto por el profesional, las cifras oficiales recogen la duración media de todo el proceso asistencial —desde el primer contacto con el médico hasta la realización de pruebas, la obtención de resultados y el alta—, que asciende a 84,55 minutos. El CUAP de Cotxeres aparece como el que acumula más minutos en este cómputo global.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Tiempo medio hasta inicio de asistencia | 28 minutos |
| Gràcia (espera media) | 7,92 minutos |
| Manso (espera media) | 52,92 minutos |
| Perecamps (espera media) | 52,39 minutos |
| Atenciones 1/1–7/7/2026 | 208.643 |
| Urgencias no finalizadas (porcentaje y casos) | 3,4% — 7.146 casos |
Funciones y retos de los CUAP
Los CUAP, muchos de ellos operativos las 24 horas durante todo el año, atienden problemas de baja y media complejidad que requieren evaluación rápida pero no siempre el recurso hospitalario. Entre los motivos de consulta más frecuentes figuran síntomas inespecíficos, traumatismos, patologías respiratorias y problemas musculoesqueléticos. Una de sus funciones esenciales es descongestionar los servicios de urgencias hospitalarios evitando que lleguen casos que pueden resolverse en atención primaria.
- Accesibilidad: la variación en los tiempos de espera puede influir en la percepción de accesibilidad y en la decisión de los pacientes de esperar o abandonar.
- Gestión de recursos: las disparidades apuntan a posibles diferencias en plantilla, organización y flujos asistenciales entre centros.
- Impacto en urgencias hospitalarias: los CUAP desempeñan un papel clave en la regulación del flujo hacia los hospitales.
La existencia de cifras tan desiguales plantea preguntas sobre la equidad en la prestación del servicio dentro de una misma ciudad y sobre las medidas que podrían adoptarse para homogeneizar los tiempos de respuesta. Mejoras en la coordinación, reasignación temporal de recursos y optimización de circuitos podrían reducir esperas en los centros más saturados, pero cualquier propuesta debe apoyarse en análisis detallados de la demanda y de la capacidad de cada dispositivo.
En el contexto veraniego, con un elevado volumen de actividad sanitaria y variaciones en la presión asistencial, el seguimiento continuo de estos indicadores resulta esencial para planificar respuestas que garanticen la atención rápida y segura a la población.