La NASA financiará 12 investigaciones destinadas a mejorar el cultivo de alimentos en misiones espaciales y a evaluar los riesgos que la radiación, la microgravedad y el polvo lunar suponen para la salud de las tripulaciones, con ayudas que superan los 7 millones de dólares entre los ejercicios fiscales 2026 y 2030.
Objetivos y distribución de los proyectos
Los proyectos financiados se dividen en dos bloques principales: seis estudios orientados a optimizar el cultivo de plantas durante las misiones y otros seis centrados en cómo las condiciones propias del espacio afectan al organismo humano. Los equipos provienen de 10 instituciones ubicadas en ocho estados de Estados Unidos, y nueve de las subvenciones se conceden a científicos que reciben por primera vez fondos del Programa de Biología Espacial de la NASA.
- 12 investigaciones aprobadas.
- 6 centradas en cultivos y biología de plantas.
- 6 sobre efectos en la salud humana (radiación, microgravedad, polvo lunar, etc.).
- 7+ millones de dólares para el periodo 2026-2030.
- 10 instituciones participantes en 8 estados.
La convocatoria busca afrontar necesidades concretas de las futuras misiones tripuladas fuera de la Tierra: producir alimentos en el propio entorno extraterrestre y emplear plantas como soporte biológico que favorezca la sostenibilidad y el bienestar de las tripulaciones durante estancias prolongadas.
Algunos proyectos y sus líneas de trabajo
Entre los equipos seleccionados figuran investigadores de universidades públicas con propuestas destinadas a estudiar las interacciones planta-microbio y las rotaciones de cultivo en sustratos que simulan el regolito lunar. Por ejemplo, Jannell Bazurto, de la Universidad de Minnesota, liderará un proyecto titulado Cultivando el cosmos: Investigación de la dinámica planta-microbio para la agricultura espacial sostenible, que examinará la relación entre plantas y microorganismos con el objetivo de informar estrategias agrícolas aplicables en misiones.
Otro estudio reseñado en la selección es el de Miranda Haus, de la Universidad Estatal de Michigan, cuyo proyecto, Investigación sobre rotaciones de cultivos de leguminosas e interacciones microbianas en simulantes de regolito, analizará las rotaciones de leguminosas y sus vínculos microbianos en materiales que imitan la capa de polvo y rocas sueltas que cubre la superficie lunar y otros cuerpos planetarios.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Investigaciones aprobadas | 12 |
| Subvención total (2026-2030) | Más de 7 millones de dólares |
| Instituciones | 10 |
| Estados | 8 |
| Proyectos sobre plantas | 6 |
| Proyectos sobre salud humana | 6 |
Las propuestas centradas en cultivos estudiarán cambios en el crecimiento, fisiología vegetal y en las comunidades microbianas asociadas cuando las plantas se desarrollan en condiciones de microgravedad o sobre sustratos análogos a los de otros cuerpos celestes. Estas investigaciones pretenden sentar las bases para la producción de alimentos fuera de la Tierra y evaluar el papel de las plantas en la regeneración de atmósferas y la mitigación de riesgos biológicos en hábitats cerrados.
Implicaciones para la salud y las misiones futuras
El bloque de proyectos destinado a la salud humana abordará, según la programación de la NASA, los efectos de la radiación espacial, la ausencia de gravedad y la exposición al polvo lunar sobre distintos aspectos fisiológicos. Los resultados podrían influir en el diseño de contramedidas médicas, protocolos de protección y estrategias de rehabilitación para astronautas en misiones prolongadas a la Luna o a Marte.
Además de sus aplicaciones espaciales, los avances en agricultura en entornos extremos y la comprensión de interacciones planta-microbio pueden trasladarse a la Tierra, especialmente en tecnologías para cultivo en suelos degradados o en sistemas cerrados que demandan alta eficiencia y resiliencia.
La inversión de la NASA, por su cuantía y por la diversidad de temas abordados, subraya el interés creciente por integrar biología, agricultura y medicina aeronáutica para garantizar la seguridad y la autonomía de las misiones humanas más allá de la órbita terrestre.