Un informe elaborado por el Observatorio de la Imagen de las Mujeres (OIM), dependiente del Instituto de las Mujeres, documenta la persistencia de estereotipos y la sexualización de las mujeres en la publicidad del sector alimentario en España. El estudio analiza prácticas repetidas que, según sus autores, no aportan información sobre el producto y se emplean como mecanismo para captar la atención y viralizar los anuncios.
Diagnóstico: uso instrumental del cuerpo femenino
El documento identifica una serie de recursos publicitarios que convierten el cuerpo de la mujer en elemento central de la pieza comercial, a menudo desvinculado de la propuesta del producto. Entre las prácticas señaladas figuran la presentación de modelos con una carga erótica marcada, la focalización en partes del cuerpo, el uso de eslóganes con doble sentido y alusiones implícitas al sexo oral. Asimismo, se detecta la aparición de narrativas que asocian consumo y disponibilidad sexual femenina, la infantilización y la subordinación de la mujer, y la difusión de roles de género tradicionales.
«Cuando el cuerpo de las mujeres se convierte en el envase del producto»
Ámbitos y ejemplos observados
El OIM apunta a diversos subsectores dentro de la industria alimentaria en los que estas prácticas son frecuentes. El informe menciona establecimientos y marcas tales como panaderías, supermercados, productores de agua mineral, heladerías, cadenas de comida rápida y pizzerías, así como empresas de comida asiática y hamburgueserías. El objetivo del análisis es identificar patrones repetidos y no señalar casos aislados.
- Sexualización: uso de cuerpos eróticos sin relación con el producto.
- Objetificación: reducción de la persona a partes del cuerpo.
- Reproducción de roles: mensajes que refuerzan estereotipos tradicionales.
Consecuencias y foco de la crítica
Para el Observatorio, el problema no reside en la presencia del cuerpo en la comunicación comercial, sino en que su uso sea desigual y funcional a estereotipos discriminatorios. El informe subraya que estas imágenes y mensajes no informan sobre las cualidades del producto, sino que se emplean como estrategia de atención y viralización, con efectos potenciales en la percepción social de la mujer y en la normalización de roles discriminatorios.
| Tipo de negocio | Prácticas observadas |
|---|---|
| Panaderías y heladerías | Imágenes sexualizadas y foco en partes del cuerpo |
| Supermercados y multinacionales | Eslóganes ambiguos y representación desigual entre géneros |
| Cadenas de comida rápida y pizzerías | Uso de erotización como recurso de atención |
Implicaciones para la educación y la formación profesional
El informe abre una vía clara hacia la intervención educativa: la integración de la perspectiva de género en los planes de estudio de publicidad y comunicación, así como en la formación continua del sector. Universidades y asociaciones de consumidores, indican los autores, han venido señalando la persistencia de estos estereotipos y trabajan para incorporar criterios que permitan a los futuros profesionales reconocer y evitar representaciones discriminatorias.
La propuesta del OIM sugiere que abordar estas prácticas desde la educación no solo competirá con criterios éticos, sino también con la calidad profesional: formar en sensibilidad de género puede contribuir a campañas más responsables y a una comunicación que informe y no cosifique. Asimismo, el informe reclama mayor atención regulatoria y de autorregulación dentro del propio sector publicitario para limitar la difusión de mensajes que perpetúen desigualdades.
En definitiva, el estudio plantea una doble exigencia: por una parte, revisar prácticas comerciales que recurren a la sexualización de la mujer como recurso; por otra, reforzar la formación académica y profesional para favorecer un cambio sostenido en las representaciones publicitarias.