La comarca de la Safor vuelve a mostrar señales de dinamismo en el mercado inmobiliario: Gandía, Oliva y Tavernes de la Valldigna han experimentado en el último lustro un aumento notable de las operaciones de compraventa, aunque la oferta de obra nueva continúa siendo testimonial, según las fichas socioeconómicas de 2026 del Consejo General de Economistas a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Repunte de la demanda y concentración en la vivienda usada
Gandía aparece en el informe como uno de los municipios con mayor demanda de vivienda de la comarca, impulsada por su conexión con la capital, la elevada presencia de empresas y su condición de capital comarcal. No obstante, los datos numéricos más detallados facilitados por el estudio corresponden a Oliva y Tavernes, donde la evolución es especialmente significativa.
En el caso de Tavernes de la Valldigna, las transacciones inmobiliarias se han duplicado entre 2020 y 2025: de 240 operaciones a 480. De ellas, la vivienda de segunda mano concentra la práctica totalidad de la actividad: 474 ventas en 2025 frente a 228 en 2020, lo que representa un incremento del 108 %.
«Tavernes se convierte en el caso más significativo, ya que ha duplicado en cinco años el número de transacciones inmobiliarias»
Oliva también muestra un aumento relevante: las operaciones han subido cerca de un 71 % en el mismo periodo, pasando de 481 compraventas en 2020 a 820 en 2025. Aquí, la obra nueva mantiene algo más de presencia que en Tavernes, pero sigue siendo minoritaria (79 operaciones de obra nueva en 2025 frente a 60 en 2020).
Escasez de suelo y impacto en precios
Los expertos consultados por el Consejo General de Economistas ponen el acento en un factor estructural: la falta de nuevas promociones. Esta carencia obliga a concentrar buena parte de la demanda en el parque de viviendas ya existente, una circunstancia que puede comportar presión al alza sobre los precios de la vivienda usada.
En Tavernes, donde la obra nueva prácticamente no existe —en 2025 se registraron solo seis operaciones de nueva construcción, la mitad que cinco años antes—, la dependencia del mercado de segunda mano es especialmente visible. En Oliva la obra nueva creció ligeramente, pero no lo suficiente para absorber la mayor demanda.
- Demanda creciente: mayor número de transacciones en los últimos cinco años en los tres municipios.
- Oferta limitada: la falta de suelo y nuevas promociones dispara el peso de la vivienda de segunda mano.
- Riesgo de encarecimiento: la concentración de la demanda en el parque existente puede elevar los precios.
Datos comparados
| Municipio | Transacciones 2020 | Transacciones 2025 | Nota |
|---|---|---|---|
| Tavernes de la Valldigna | 240 | 480 | Vivienda usada: 474 en 2025 |
| Oliva | 481 | 820 | Obra nueva: 79 en 2025 |
El informe no aporta cifras concretas de transacciones para Gandía en la nota de prensa consultada, pero señala su papel central por la densidad empresarial y los buenos enlaces con la capital provincial, factores que explican la presión sobre el mercado residencial local.
Consecuencias para el mercado local y para los residentes
La combinación de mayor demanda y oferta de obra nueva reducida tiene efectos directos sobre distintos actores:
- Familias y compradores: podrán encontrar menos opciones de vivienda nueva, lo que puede obligarles a acceder al mercado de segunda mano o a plantearse alquileres.
- Propietarios y vendedores: se sitúan en una posición de ventaja, con posibilidad de obtener mejores precios por inmuebles usados.
- Promotores y ayuntamientos: la falta de suelo disponible y la necesidad de nuevas promociones plantean retos urbanísticos y de planificación.
Para Gandía, ciudad que concentra una importante demanda por su función comarcal, la evolución de la obra nueva y la disponibilidad de suelo serán determinantes en los próximos años para evitar una escalada sostenida de precios y atender las necesidades de quienes buscan residir de forma permanente en la capital de la Safor.
El informe del Consejo General de Economistas, con datos del INE, subraya la tendencia a favor de la vivienda usada en municipios de la comarca y plantea la necesidad de observar la respuesta del sector público y privado ante la creciente demanda.