La rápida adopción de aplicaciones móviles para el seguimiento de la salud femenina —fertilidad, embarazo, menstruación y menopausia— plantea desafíos crecientes en materia de privacidad y derechos reproductivos, según una investigación impulsada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). El trabajo señala que, pese a su utilidad y accesibilidad, muchas de estas plataformas no ofrecen las garantías legales y éticas necesarias para proteger los datos sensibles de las usuarias.
Un mercado en expansión con riesgos asociados
La llamada industria femtech alcanzó un valor estimado de 45.600 millones de dólares el año pasado y, según proyecciones citadas por los autores, podría superar los 100.000 millones de dólares en 2033. Aunque estas soluciones tecnológicas facilitan el seguimiento del ciclo menstrual, la anticoncepción y la planificación familiar, el estudio advierte del uso masivo de datos personales y de la falta de un marco normativo específico que dé respuesta a las particularidades de la salud reproductiva.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Valor del mercado femtech (último año) | 45.600 millones USD |
| Proyección para 2033 | Más de 100.000 millones USD |
Incumplimientos y ausencia de perspectiva de género en la regulación
El análisis, titulado "Data Protection, Privacy and Reproductive Rights in Femtech: Evidence from Play Store User Reviews", forma parte de un proyecto más amplio llamado THELMA (Reproductive Health under Algorithm Surveillance), financiado en el marco de una beca posdoctoral Marie Skłodowska-Curie de la Unión Europea y desarrollado por el grupo GenTIC de la UOC.
Los autores subrayan que, aunque el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la LOPDGDD (Ley Orgánica 3/2018) deberían proteger la intimidad de las usuarias, diversos estudios muestran que numerosas aplicaciones no cumplen los requisitos legales. Asimismo, alertan de que el actual reglamento no contempla de forma suficiente la perspectiva de género ni cuestiones específicas relativas a derechos reproductivos.
"no prevé la perspectiva de género y no incluye cuestiones sobre derechos reproductivos y de privacidad de las usuarias, las cuales se quedan sin una cobertura legal al usarlas",
afirma Luana Mathias Souto, investigadora del grupo GenTIC y autora principal del estudio, en relación con los vacíos detectados en la normativa vigente.
Consecuencias para las usuarias y el sistema sanitario
El informe advierte de varios riesgos concretos vinculados al uso de estas aplicaciones:
- Exposición de datos sensibles sobre salud reproductiva que podrían ser compartidos con terceros sin consentimiento explícito.
- Posible uso no ético de la información para fines comerciales o de perfilado algorítmico.
- Carencia de mecanismos adaptados a la protección de derechos reproductivos y a las necesidades específicas de las mujeres.
Estos problemas no solo afectan a la intimidad individual: también pueden condicionar el acceso a servicios sanitarios y la confianza en herramientas digitales utilizadas en la práctica clínica y en la planificación familiar.
Hacia una respuesta regulatoria y profesional
Los resultados del estudio ponen sobre la mesa la necesidad de considerar la salud reproductiva dentro de los marcos de protección de datos, incorporando perspectiva de género y estándares éticos específicos para la industria. Además, reclaman una mayor supervisión del cumplimiento del RGPD y de la LOPDGDD por parte de las empresas que desarrollan y comercializan aplicaciones de femtech.
El proyecto THELMA, que investiga la vigilancia algorítmica sobre la salud reproductiva, plantea la urgencia de que responsables públicos, profesionales sanitarios y desarrolladores tecnológicas colaboren para diseñar soluciones que respeten la privacidad y los derechos de las usuarias sin renunciar a los beneficios que aportan estas herramientas.
La investigación aporta evidencias a un debate en crecimiento: cómo compatibilizar la innovación tecnológica en salud con la salvaguarda de derechos fundamentales y qué cambios normativos son precisos para no dejar desprotegida a la población femenina frente a prácticas de tratamiento de datos potencialmente lesivas.