La ministra de Sanidad, Mónica García, reclamó este jueves en la Reunión de Alto Nivel sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias —celebrada en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York— una arquitectura de salud mundial menos fragmentada y con una Organización Mundial de la Salud (OMS) «fuerte y en el centro» de las decisiones.
Necesidad de coordinación y de avanzar en acuerdos clave
En su intervención, García subrayó la necesidad de culminar con celeridad el anexo referido al sistema de acceso a patógenos y participación en los beneficios (PABS), incluido en el Acuerdo sobre Pandemias, y advirtió contra la falsa disyuntiva entre rapidez y equidad: «se necesitan ambas», señaló la ministra.
«Se necesitan ambas»
La titular de Sanidad defendió que España respalda la declaración presentada en nombre de la Unión Europea y sus Estados miembros y reclamó mantener y reforzar los compromisos alcanzados en 2023, basados en la cooperación, la solidaridad, la equidad y la acción multilateral.
García aludió además a factores actuales que, a su juicio, ponen en riesgo la capacidad global de vigilancia y respuesta: citó la situación en Gaza y el brote de ébola en la República Democrática del Congo como «señales de alarma» que están debilitando recursos y atención que deberían destinarse a preparar la detección de la «amenaza de mañana». En este contexto, apeló a que las lecciones aprendidas durante la pandemia no se diluyan en un momento de mayor fragmentación internacional.
Implicaciones para el acceso a recursos y la equidad
El anexo PABS forma parte del Acuerdo sobre Pandemias que busca establecer mecanismos para compartir muestras, conocimientos y beneficios derivados de su uso, con el objetivo de mejorar tanto la investigación como la distribución justa de contramedidas. García defendió avanzar sin dilaciones para garantizar que la rapidez en la respuesta no se haga a costa de la equidad.
La ministra insistió en que la declaración política que se discutía en la Reunión de Alto Nivel debe servir para preservar esos compromisos y para asegurar que «ningún país se quede atrás», una máxima que vinculó a la idea de que la exclusión de poblaciones vulnerables —incluidas aquellas sin documentación— debilita la protección colectiva: «un virus no pide papeles», dijo.
- Prioridad: reforzar la OMS como órgano central de coordinación.
- Urgencia: cerrar el anexo PABS del Acuerdo sobre Pandemias.
- Equidad: garantizar un acceso justo a patógenos, tratamientos y beneficios derivados.
Contexto internacional y local
La intervención de la ministra se enmarca en un debate internacional que busca fijar normas y mecanismos para prevenir que futuras crisis sanitarias se gestionen de forma descoordinada. España, según explicó García, apoya la posición comunitaria y aboga por combinar agilidad en la respuesta con criterios de justicia global.
El recuerdo de los compromisos de 2023 fue un llamamiento explícito a mantener la cooperación multilateral en un momento en que, según la ministra, proliferan «señales de alarma» que distraen recursos y voluntad política. El énfasis en la inclusión de poblaciones vulnerables y en evitar la exclusión por motivos administrativos refuerza la dimensión ética de la propuesta española.
| Elemento | Objetivo |
|---|---|
| PABS | Regular acceso a patógenos y reparto de beneficios |
| OMS | Ser el eje central de coordinación global |
La postura defendida por España en la Reunión de Alto Nivel aspira a combinar capacidad técnica y criterios de justicia, con la intención de que futuros acuerdos no sacrifiquen la equidad en aras de la velocidad. La propuesta, según la ministra, es compatible con la idea de que la preparación y la respuesta a pandemias requieren marcos multilaterales robustos y compromisos concretos por parte de todos los países.
Con su intervención, la ministra de Sanidad situó a España junto a otros Estados y a la Unión Europea en la defensa de una aproximación cooperativa que, en su opinión, es la única capaz de proteger a las poblaciones más vulnerables y de reforzar la capacidad global de detección y respuesta frente a emergencias sanitarias.