Las demencias constituyen una prioridad de salud pública y ya afectan a más de 60 millones de personas en todo el mundo, según datos difundidos con motivo del Día Mundial del Alzheimer. Organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Alzheimer’s Disease International (ADI) insisten en la urgencia de reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y el acompañamiento a los afectados y sus familias.
Un problema en expansión
Los especialistas advierten que la incidencia de los trastornos neurocognitivos seguirá creciendo por el envejecimiento poblacional. En cifras citadas por expertos consultados, la estimación global para el Alzheimer aumentó de 57 millones en 2019 a una proyección de 153 millones para 2050, lo que implicaría un desafío sanitario, social y económico de gran magnitud.
Importancia del diagnóstico temprano
Profesionales de la memoria resaltan que, aunque actualmente el Alzheimer no dispone de cura, existen intervenciones que pueden mejorar la calidad de vida y, en ciertos casos, retrasar la progresión sintomática. El diagnóstico efectuado por equipos especializados permite instaurar tratamientos adecuados y diseñar estrategias de atención personalizada.
«Si bien actualmente el Alzheimer no tiene cura y es una enfermedad progresiva, existen tratamientos que pueden ayudar a manejar sus síntomas y, en determinados casos, a retrasar la progresión de la enfermedad»
La cita corresponde al doctor Ignacio Flores, neurólogo del Centro de la Memoria de la Fundación Favaloro, que subraya el valor terapéutico y psicosocial de una detección temprana.
Factores de riesgo y prevención
Los expertos señalan a la edad como el factor de riesgo dominante: en más del 90% de los casos, la prevalencia aumenta con los años. A los 65 años, la prevalencia aproximada se sitúa en torno al 5%, según los datos aportados por especialistas en neurología cognitiva.
Además del envejecimiento, los profesionales recuerdan la relevancia de abordar factores modificables mediante políticas de salud pública y medidas individuales: control vascular, actividad física, estimulación cognitiva y manejo de comorbilidades.
- Más de 60 millones de personas viven con demencia en el mundo.
- Se estima que la cifra podría subir hasta 153 millones en 2050.
- La edad es el principal factor de riesgo en más del 90% de los casos.
Recomendaciones sanitarias y retos futuros
El doctor Santiago O’Neill, jefe de la Clínica de la Memoria de la Fundación Favaloro, puso el acento en la velocidad del crecimiento de la enfermedad: a nivel global, «se cree que una persona desarrolla demencia cada 3 segundos», un ritmo que obliga a planificar recursos asistenciales y redes de apoyo familiar y comunitario.
Para el doctor Juan Ollari, jefe del Centro de Neurología Cognitiva del Hospital Británico, los avances en prevención son un pilar esencial. Ollari destaca que, aunque la investigación sigue buscando tratamientos curativos, las intervenciones preventivas y la identificación precoz permiten mitigar el impacto funcional y social de la enfermedad.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Personas con demencia (mundo) | >60 millones |
| Proyección para 2050 | 153 millones |
| Desarrollo de demencia | 1 cada 3 segundos |
| Prevalencia aproximada a los 65 años | ~5% |
Las organizaciones implicadas reiteran la necesidad de campañas de concienciación, formación de profesionales sanitarios y el desarrollo de servicios integrales que combinen atención clínica, soporte social y recursos para cuidadores. En un contexto de aumento poblacional de edad avanzada, las decisiones de política sanitaria serán determinantes para afrontar la carga creciente de las demencias.
Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, la llamada de la comunidad científica es doble: reforzar la prevención y garantizar que las personas diagnosticadas y sus familias reciban atención oportuna y coordinada.