El Ayuntamiento de Badalona ha puesto en marcha un procedimiento de expropiación sobre el Monasterio de Sant Jeroni de la Murtra, una de las referencias del gótico catalán con una trayectoria histórica que, según fuentes municipales, justificaría su conversión en Museo de América y su incorporación al patrimonio público de la ciudad.
Un monumento con huella en la historia
El monasterio fue fundado en 1416 y, tras la desamortización del siglo XIX, pasó por diversas manos privadas y usos —incluyendo espacios turísticos y viviendas— hasta que la familia Güell lo adquirió en 1947. Sus herederos son en la actualidad los propietarios. Dentro de su trayectoria figura un episodio de gran trascendencia: en 1493, tras el primer viaje a las Américas, los Reyes Católicos alojaron y recibieron en este edificio a Cristóbal Colón, un hecho que sitúa a la Murtra en el mapa histórico más allá del ámbito local.
El conjunto ya contaba con niveles de protección relevantes: fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1974 y elevado en 2014 a la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC), estatus que conlleva una protección especial y abre la vía a una posible intervención pública sobre el inmueble.
Del uso privado al patrimonio público
La iniciativa municipal busca, según el comunicado impulsor de la medida, transformar el monasterio en un espacio público dedicado a la historia de América y a la memoria de los acontecimientos vinculados a su pasado. La operación ha suscitado ya preguntas sobre los costes, la gestión y la titularidad de un patrimonio con valor local y nacional. En palabras que recoge la fuente promotora:
«¿quién debe ser el verdadero custodio de nuestra historia?»
El debate en torno a la titularidad del monumento confronta intereses privados —los de los actuales herederos— con la voluntad municipal de garantizar el acceso y la conservación de un bien que, por su condición de BIC, presenta una protección reforzada y una relevancia que excede el plano estrictamente local.
Implicaciones para Badalona
La conversión del monasterio en Museo de América tendría efectos diversos sobre la ciudad, desde la conservación del patrimonio y la promoción cultural hasta la configuración turística y urbana. Entre las consideraciones que plantea la medida figuran:
- Acceso público: recuperar un edificio histórico para su uso ciudadano y educativo.
- Conservación patrimonial: asegurar la preservación del inmueble y su adecuación museística conforme a su figura de protección.
- Impacto económico y presupuestario: la expropiación y la posterior transformación requerirán recursos municipales y planificación, aspecto que, según la fuente, «golpeará nuestro bolsillo».
El Ayuntamiento abre así un proceso que, además de técnico y administrativo, tendrá un componente simbólico: la decisión sobre quién custodia testimonios que forman parte de la memoria colectiva. La opción municipal apuesta por la gestión pública como garante del acceso y la interpretación histórica.
Cronología esencial
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Fundación del monasterio | 1416 |
| Recepción de Cristóbal Colón por los Reyes Católicos | 1493 |
| Adquisición por la familia Güell | 1947 |
| Declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional | 1974 |
| Elevado a Bien de Interés Cultural (BIC) | 2014 |
| Inicio del procedimiento de expropiación por el Ayuntamiento | 2026 |
La secuencia refleja la evolución del inmueble desde su origen medieval hasta su situación actual, marcada por el cruce entre propiedad privada y la protección pública del patrimonio.
Próximos pasos y expectativas
El proceso de expropiación abrirá ahora una fase administrativa en la que se concretarán los términos económicos y jurídicos de la intervención. Posteriormente, de prosperar la iniciativa, será necesario actuar sobre la restauración y la museografía del edificio para adaptarlo a su nuevo uso. La conversión en Museo de América situaría a Badalona en una posición destacada dentro de la red museística dedicada a la historia transatlántica en Cataluña y en el país, al tiempo que plantea la necesidad de garantizar que la gestión futura preserve tanto los valores patrimoniales como el acceso ciudadano.
En los próximos días, el Ayuntamiento deberá facilitar más detalles técnicos y financieros sobre la expropiación y el proyecto museístico, además de establecer el calendario de actuación y las condiciones de diálogo con los propietarios actuales.