La Audiencia Provincial de Palma ha concluido que el patrón del yate La Luna, implicado en el siniestro marítimo ocurrido en el verano de 2024 en aguas de Cala Bona (Son Servera), asume una «plena responsabilidad criminal» por el choque que provocó la muerte de Guillem Comamala, de 20 años. El tribunal mantiene las medidas cautelares que le obligan a personarse mensualmente en los juzgados de Mallorca.
Conclusiones de la investigación judicial
En el auto, la Audiencia recoge los informes de la investigación realizada por la Guardia Civil, que atribuyeron al investigado una conducta de «notoria imprudencia grave». Entre los hechos que fundamentan esta apreciación figura la navegación bajo la influencia de sustancias alcohólicas y estupefacientes, según consta en las diligencias, y una velocidad que el tribunal considera «extremadamente excesiva», alrededor de 25 nudos.
«No llevaba el menor control de la embarcación»
La resolución también subraya que no era inusual, según los hechos narrados, que el patrón condujera de forma «agresiva y negligente» y que utilizara la embarcación como una «discoteca flotante». En defensa del investigado, los letrados señalaron que este siempre ha colaborado con la justicia y que acudir mensualmente a Mallorca para las presentaciones resulta «especialmente gravoso». La Audiencia rechazó la apelación y ratificó las cautelares.
Elementos que motivan la decisión
La argumentación del tribunal se apoya en varios extremos documentados por la investigación:
- Conducción bajo la influencia de alcohol y drogas que afectaban la capacidad de manejo del yate.
- Ausencia de control de los mandos de la embarcación tras la colisión.
- Velocidad considerada extremadamente alta en la zona del choque.
La Audiencia pone especial énfasis en que, tras colisionar con la pequeña embarcación en la que pescaban el joven fallecido y dos familiares, la defensa sostuvo que el patrón «no se enteró en ningún momento de la colisión», argumento que el tribunal interpreta como indicio de la falta de control sobre la nave.
| Dato | Información |
|---|---|
| Víctima | Guillem Comamala, 20 años |
| Investigado | Dennis Viehof, 36 años, nacionalidad alemana |
| Velocidad estimada | ~25 nudos |
| Medida cautelar | Presentación mensual en juzgados de Mallorca |
Además de los peritajes forenses y las pruebas recabadas por la Guardia Civil, la Audiencia tiene en cuenta las declaraciones de testigos que acudieron al yate el día del suceso, uno de los cuales se acercó para reclamar por el comportamiento de un acompañante del patrón tras un choque entre la lancha auxiliar de La Luna y otra embarcación.
Repercusiones procesales
La ratificación de las medidas cautelares supone que el investigado debe continuar presentándose periódicamente ante los órganos judiciales de Mallorca mientras siga abierto el procedimiento por un delito de homicidio imprudente. La Audiencia consideró que los argumentos de la defensa sobre la supuesta falta de riesgo de fuga y la colaboración con la justicia no eran suficientes para modificar la situación procesal.
El caso sigue su curso dentro del procedimiento penal instruido a raíz del accidente, en el que la investigación inicial de la Guardia Civil constituyó el origen de la imputación por homicidio imprudente. La decisión del tribunal mantiene el foco en la posible concurrencia de responsabilidad penal por la conducción del yate en las condiciones descritas.
La instrucción y las posibles diligencias complementarias determinarán los pasos siguientes en la causa, incluidas las futuras actuaciones de la Fiscalía y de las partes personadas.
Redacción Sucesos, WE NEWS