Madrid — El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado de manera tajante que las recientes declaraciones de varios ministros marroquíes reivindicando Ceuta y Melilla «degradan la relación bilateral» entre España y Marruecos y ha subrayado que el Ejecutivo español no hablará "nunca jamás" sobre la integridad territorial de ambas ciudades autónomas.
Reproche directo al Gobierno marroquí
En una entrevista en La1, recogida por Europa Press el 8 de septiembre, Albares explicó que trasladó este mensaje a su homólogo marroquí, Naser Burita, que, según el ministro español, le expuso que las afirmaciones se enmarcan en un contexto electoral y que los responsables de las mismas las formularon como representantes de partidos políticos, no como ministros en ejercicio.
Sin embargo, Albares rechazó esa explicación y afirmó que, independientemente del contexto, declaraciones de ese calado «degradan nuestra relación bilateral» y que el Gobierno de España se posicionará siempre en defensa de su integridad territorial.
«Ceuta y Melilla son España. Y ni hemos hablado, ni hablamos, ni vamos a hablar nunca jamás con Marruecos sobre nuestra integridad territorial»
Contexto y repercusiones
Los comentarios de Albares se producen tras una nueva oleada de declaraciones públicas procedentes de representantes marroquíes que han vuelto a situar en la agenda política la cuestión de las ciudades autónomas, justo en pleno periodo de campaña electoral en Marruecos para los comicios del 23 de septiembre.
El ministro insistió en que tales manifestaciones, aunque ocurran en campaña, no pueden presentarse como inocuas: «Me van a encontrar siempre enfrente», afirmó, añadiendo que no tolerará «ninguna duda, ningún comentario sobre nuestra integridad territorial».
Migración y comunicación bilateral
Albares también abordó en la entrevista la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio. Según el ministro, tras producirse ese episodio llamó de inmediato a Burita, quien le aseguró que Marruecos no estaba detrás de la avalancha y que el país vecino desplazó "todos los medios necesarios" para cortar ese flujo masivo que, en un momento dado, desbordó a las autoridades.
El episodio migratorio y las recientes declaraciones políticas se suman a una serie de tensiones y episodios de difícil gestión entre Madrid y Rabat en los últimos años, que han afectado a distintos ámbitos de la relación bilateral, desde lo diplomático hasta lo operativo en fronteras y cooperación en materia migratoria.
Qué ha dicho oficialmente España
De la intervención pública de Albares se extraen dos mensajes claros y directos:
- Rotunda defensa de la soberanía: Ceuta y Melilla son territorio español y la posición del Gobierno es inamovible.
- Reprobación de las declaraciones: las reclamaciones formuladas por ministros marroquíes son «absolutamente inaceptables» y deterioran la relación bilateral, según el ministro.
| Elemento | Posición del ministro Albares |
|---|---|
| Soberanía de Ceuta y Melilla | No negociable; España no hablará sobre la integridad territorial |
| Explicación de Marruecos (contexto electoral) | No valida la repetición de esas declaraciones; degradan la relación bilateral |
| Incidente migratorio de julio | Marruecos negó implicación y aseguró que actuó para cortar el flujo |
Impacto local y próximos pasos
La firmeza del ministro tiene un impacto directo en la agenda política y social de Melilla, donde la defensa de la soberanía y la gestión de las fronteras son asuntos de máxima sensibilidad. La respuesta oficial española busca, por ahora, contener la escalada retórica y preservar los cauces diplomáticos de interlocución con Marruecos, pero el tono mostrado por Albares anuncia una posición de máxima firmeza ante posibles nuevas reclamaciones públicas.
En las próximas semanas, la evolución de la relación bilateral dependerá en gran medida de los gestos y comunicados que emanen tanto de Rabat como de Madrid, así como de la gestión de los flujos migratorios en los pasos fronterizos y de la coincidencia o no de actos públicos que puedan tensar aún más la situación.
El Gobierno español, por su parte, parece decidido a mantener una línea de reacción clara ante cualquier cuestionamiento sobre su integridad territorial, al tiempo que conservará los cauces de comunicación con Marruecos para gestionar aspectos prácticos de cooperación que afectan a la seguridad y a la vida cotidiana en las ciudades autónomas.
Salma Mohatar Buzián, Corresponsal en Melilla, WE NEWS.