Procuraduría impone sanción disciplinaria por falta de registros
La Regional de Juzgamiento de Antioquia de la Procuraduría General de la Nación suspendió e inhabilitó por seis meses a los dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) Juan Camilo Goéz David y Nairo Vargas Rubio, luego de establecer que el 8 de abril de 2026 omitieron el registro y las anotaciones correspondientes al ingreso de la agrupación musical del cantante vallenato Nelson Velásquez a la cárcel La Paz, en Itagüí.
Según el fallo disciplinario, la falta de registrar el ingreso fue calificada como una conducta grave cometida a título de culpa. Durante la etapa de instrucción del proceso, ambos funcionarios reconocieron su error, lo que llevó a la autoridad disciplinaria a aplicar una reducción en la sanción.
Consecuencias administrativas y repercusiones públicas
La Procuraduría consideró que la conducta de los servidores penitenciarios tuvo trascendencia social al generar desconfianza en el funcionamiento del Estado y, en particular, en el INPEC. El proceso contra otros posibles involucrados continúa en la Procuraduría Regional de Instrucción de Antioquia.
- Hecho investigado: omisión de anotaciones y registros del ingreso de una agrupación musical.
- Fecha del evento: 8 de abril de 2026.
- Sanción impuesta: suspensión e inhabilidad por seis meses para cada dragoneante.
- Estado del proceso: otros investigados siguen en etapa de instrucción regional.
“La conducta de los funcionarios trascendió el ámbito social, al generar desconfianza de la ciudadanía en el funcionamiento del Estado, especialmente del Instituto Penitenciario”, estableció la Procuraduría.
La confesión y las versiones sobre “garantías”
Durante el proceso disciplinario, los dos dragoneantes admitieron la omisión. Además, en la instrucción del caso quedó consignada una declaración que vincula el episodio con un contexto mayor: la presencia de un proceso de paz urbana en Antioquia que, según lo relatado por uno de los custodios, habría implicado que a ciertos reclusos se les otorgaran “ciertas garantías” como visitas extras o ingreso de alimentos.
La acusación no solo se limitó al registro olvidado; según la confesión de Nairo Vargas Rubio, algunos internos de alto perfil criminal “intimidan o manipulan” a guardias, y al mismo tiempo existe la percepción de que esas medidas especiales se han vuelto habituales para algunos presos que participan en la mesa de paz urbana liderada a nivel político en el pasado reciente.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Funcionarios sancionados | Juan Camilo Goéz David y Nairo Vargas Rubio |
| Institución | INPEC — cárcel La Paz, Itagüí |
| Falta | No anotar ni registrar ingreso de agrupación musical |
| Sanción | Suspensión e inhabilidad por seis meses (reducción por confesión) |
Impacto local y preguntas abiertas
El caso reactiva en Itagüí debates sobre el control y la seguridad en un penal de máxima seguridad del municipio. Más allá de la sanción disciplinaria, quedan interrogantes sobre las condiciones internas del establecimiento y sobre la supervisión de las medidas especiales que, según declaraciones consignadas en la investigación, habrían beneficiado a algunos reclusos en el marco de acuerdos de paz urbana.
La decisión de la Procuraduría castiga el descuido administrativo de dos servidores, pero no agota el examen sobre el contexto: el proceso contra otros funcionarios y posibles responsables continúa su curso en la Procuraduría Regional de Instrucción de Antioquia.
Para los itagüiseños, el episodio es un recordatorio de que la confianza en las instituciones penitenciarias depende tanto de la disciplina del personal como de la claridad y transparencia en las políticas que afectan a internos con perfil delictivo relevante. La ciudad y la región seguirán pendientes del avance del resto de investigaciones y de las medidas de control que adopten las autoridades competentes.