Un terremoto de magnitud 7,4, reportado por el Servicio Geológico Colombiano, provocó alarma en varias regiones del país y reavivó debates sobre la seguridad de obras de infraestructura. En menos de una hora y cuarto desde el anuncio oficial —según el recuento de los mensajes publicados en redes— el expresidente Gustavo Petro publicó una primera reacción que vinculó el movimiento telúrico con la falla que, dijo, pasa bajo la central hidroeléctrica de Hidroituango.
La secuencia pública
El tuit (publicación en X) del exmandatario incluyó un video del colapso de un edificio en Manizales y una petición explícita: que se hagan públicos los informes sobre la estabilidad de Hidroituango y que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informe qué ocurre con la infraestructura.
“Es la misma falla que pasa debajo de la represa de Hidroituango, favor hacer públicos los informes sobre su estabilidad.”
La reacción de Petro generó respuestas inmediatas. El exministro Alejandro Gaviria criticó el aprovechamiento político del momento, con una valoración que apuntó al uso de la emergencia con fines partidistas. Paralelamente, una periodista deportiva del canal Win Sports, Pilar Velásquez, cuestionó la politización en medio del dolor y las emergencias, señalando la proliferación de chistes y acusaciones cuando aún hay víctimas y desaparecidos.
Respuesta de la infraestructura
La empresa detrás del proyecto eléctrico, EPM, emitió un parte de tranquilidad sobre el estado de Hidroituango. En su mensaje la compañía aseguró que los principales frentes de obra estaban en buen estado y funcionando con normalidad, y que tanto la central subterránea y su casa de máquinas como las obras a cielo abierto —incluida la presa y el vertedero— no presentaron afectaciones estructurales tras el sismo.
“EPM brinda un parte de tranquilidad sobre el estado de la infraestructura de Hidroituango. Los principales frentes de obra se encuentran en buen estado y funcionando con normalidad.”
Contexto y efectos políticos
El episodio combina tres elementos que suelen activar la agenda pública en Colombia: un fenómeno natural de gran magnitud, la posibilidad de riesgo sobre una obra de gran impacto regional y nacional, y la circulación rápida de mensajes políticos en redes sociales. En este caso, la discusión pasó del fenómeno físico a las demandas de transparencia técnica sobre informes de estabilidad y a reproches por el uso político del evento.
En el terreno político inmediato, la publicación temprana del expresidente fue interpretada por algunos actores como una alerta técnica y por otros como una estrategia de agenda. Las respuestas públicas se movieron entre la petición de mayores datos verificables y la condena de comentarios que, según críticos, priorizan el cálculo político sobre la gestión de la emergencia y la atención a víctimas.
Implicaciones prácticas
Las decisiones que siguen en días próximos son, en lo práctico, de carácter técnico y comunicacional: la UNGRD y las entidades responsables de infraestructura y energía deben precisar si existen riesgos concretos para Hidroituango y esclarecer, con datos, la relación entre fallas geológicas locales y afectaciones en obras civiles.
- Transparencia técnica: solicitud de publicación de informes sobre estabilidad y monitoreo.
- Control de daños: evaluación estructural adicional, si las autoridades lo consideran necesario.
- Comunicación pública: necesidad de mensajes coordinados para evitar alarmas no verificadas.
| Elemento | Situación reportada |
|---|---|
| Sismo | Magnitud 7,4 (Servicio Geológico Colombiano) |
| Reacción pública | Publicación de video y petición sobre Hidroituango (Gustavo Petro) |
| Respuesta técnica | Parte de tranquilidad de EPM sobre obras y presa |
La tensión entre la urgencia por informar a la población y la necesidad de evitar conclusiones prematuras es recurrente después de desastres naturales. Los próximos comunicados oficiales —de UNGRD, EPM y autoridades locales— serán determinantes para despejar dudas técnicas y para que el debate público transite de las acusaciones y las especulaciones hacia pruebas verificables.
Mientras tanto, familias afectadas por el sismo enfrentan la emergencia inmediata; el país, en medio de una conversación que mezcla gestión del riesgo, seguridad de la infraestructura y las lógicas de la política en redes sociales.