El centro histórico de El Banco fue el escenario este agosto de un aviso que mezcla tradición y preocupación ambiental. En la instalación del Festival Nacional de la Cumbia, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, hizo un llamado público a cuidar el río Magdalena ante el bajo nivel de su caudal, una condición atribuida en la región al Fenómeno de El Niño.
Una tradición que cambió por la sequía del río
El Festival, que en ediciones anteriores comenzaba con la instalación de una plataforma flotante sobre el afluente, este año no pudo mantener ese acto en el lugar habitual. La mandataria explicó que las condiciones del río impidieron el montaje y aprovechó la circunstancia para subrayar la urgencia de proteger los recursos hídricos.
“Esta plataforma normalmente se hace en el río. Este año, por el Fenómeno del Niño, no la estamos haciendo, pero eso nos lleva también a un despertar: cuidemos nuestra agua, cuidemos nuestros ríos”.
La Gobernación del Magdalena, a través de la Oficina de Cultura, respalda el Festival como una acción para fortalecer la transmisión de la cumbia, que además hace parte del Plan Especial de Salvaguardia (PES) tras su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Sin embargo, la imagen del cauce “tan bajito”, según la mandataria, llevó la atención desde la música hacia la crisis ambiental que se percibe en el afluente.
Recomendaciones y llamado a la ciudadanía
Guerra enfatizó que la situación debe aprovecharse como una oportunidad para reforzar la conciencia ciudadana sobre la protección del agua. Entre las prácticas que propuso fomentar durante su intervención está evitar arrojar residuos al río y promover un sentido de pertenencia hacia los recursos naturales del Magdalena.
- Evitar arrojar residuos sólidos al río y sus orillas.
- Adoptar prácticas responsables de uso del agua en actividades domésticas y productivas.
- Impulsar iniciativas locales de conservación y educación ambiental vinculadas a la cultura regional.
La advertencia se produce en el contexto del Festival —que se desarrolla del 13 al 16 de agosto de 2026 en El Banco— y coincide con esfuerzos institucionales por preservar tanto la manifestación cultural como los ecosistemas que sostienen las comunidades ribereñas.
Impacto simbólico y práctico
Que la tradicional plataforma flotante no se haya podido instalar resume un doble efecto: por un lado, una pérdida simbólica en las formas de celebrar la cumbia, y por otro, la materialidad de un río que muestra síntomas visibles de estrés hídrico. La gobernadora expresó que más que la preocupación técnica por el cauce, le dolía la “inconsciencia y la falta de pertenencia” con que, en su opinión, algunos ciudadanos tratan los recursos.
| Elemento | Información |
|---|---|
| Evento | Festival Nacional de la Cumbia |
| Fechas | 13 al 16 de agosto de 2026 |
| Ubicación | El Banco (Magdalena) |
| Acto afectado | No se instaló la plataforma flotante en el río por el bajo caudal |
| Responsable institucional | Gobernación del Magdalena / Oficina de Cultura |
La advertencia de la gobernadora se centra en el llamamiento a la acción colectiva. En un departamento donde el río Magdalena articula economías, transportes y modos de vida, el deterioro del caudal supone retos para la movilidad fluvial, el abastecimiento y los ecosistemas ribereños. Aunque en su intervención en El Banco la mandataria no ofreció cifras específicas sobre niveles de agua o proyecciones hidrológicas, su mensaje fue claro: la situación exige responsabilidad ciudadana y acciones de preservación.
El Festival como espacio para la reflexión
El Festival Nacional de la Cumbia, además de ser un espacio de fiesta y memoria cultural, se consolida este año como plataforma para poner en relación patrimonio y medio ambiente. La Gobernación ha referido que el respaldo institucional al encuentro hace parte de las acciones para implementar el PES de la cumbia, lo que permite articular la protección de la tradición con prácticas de salvaguardia territorial.
La imagen del río con un cauce reducido emergió entonces como un llamado visual: la alegría de los tambores y las danzas convive con la necesidad de asumir responsabilidades sobre el agua. En las próximas semanas, las autoridades locales y regionales deberán precisar medidas de corto y largo plazo para atender las consecuencias del Fenómeno de El Niño en la cuenca, mientras que en las calles de El Banco la cumbia sigue siendo el hilo que conecta a las comunidades con su paisaje.
Édinson Rafael Bermúdez Polo
Corresponsal en Magdalena (Santa Marta)