Las repetidas interrupciones del servicio eléctrico en Santa Marta y otros municipios del Magdalena obedecen a una combinación de factores técnicos, sociales y estructurales, afirmó Luis Guillermo Rubio, gerente territorial de Air-e Intervenida, durante su visita a medios locales. El ejecutivo insistió en que la solución exige mayor inversión, modernización de redes y coordinación entre Estado, empresa y usuarios.
Factores que explican los apagones
Rubio señaló que, además de daños físicos en la infraestructura —como líneas averiadas y transformadores quemados—, las sobrecargas y los accidentes que afectan las redes son causas frecuentes de las interrupciones. En muchos sectores catalogados como eléctricamente subnormales existen conexiones e instalaciones autogestionadas por las comunidades que dificultan garantizar la estabilidad del servicio.
Entre los elementos que Air-e ha identificado como determinantes están:
- Subnormalidad eléctrica: instalaciones informales y conexiones irregulares que alteran el comportamiento de la red.
- Pérdidas de energía: por fraudes y morosidad en el pago del servicio.
- Daños técnicos: líneas y transformadores deteriorados o afectados por sobrecargas.
Cifras claves
El gerente regional presentó datos que transparentan la magnitud del problema a nivel regional y en el Magdalena:
| Concepto | Magnitud |
|---|---|
| Concentración de la subnormalidad en la región Caribe | 92% |
| Proporción de energía perdida por fraude (Air-e) | 33% |
| Proporción atribuida a no pago del servicio | ~30% |
Rubio enfatizó que Magdalena es el departamento con mayor presencia de la llamada subnormalidad, un fenómeno que agrava la operación y la prestación eficiente del servicio eléctrico.
Implicaciones para usuarios y para la operación
La pérdida de un tercio de la energía comercializada por Air-e por fraudes y casi otro tercio por morosidad impacta directamente en la sostenibilidad financiera de la operación y en la capacidad para atender inversiones y mantenimiento. Según explicó el gerente, esto limita la posibilidad de responder con rapidez a daños y de modernizar equipos críticos.
Sobre las tarifas, Rubio puntualizó que Air-e no fija directamente los precios, pues la remuneración responde a la fórmula regulatoria definida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).
Qué propone la empresa
Frente a este diagnóstico, el gerente territorial planteó la necesidad de:
- Mayores inversiones para fortalecer y modernizar la infraestructura eléctrica del departamento.
- Acciones coordinadas entre el Estado, la empresa y las comunidades para formalizar conexiones y reducir la subnormalidad.
- Programas que combatan el fraude y promuevan el pago oportuno del servicio.
Rubio insistió en que sin esa articulación y los recursos necesarios será difícil garantizar un servicio estable y de calidad para los habitantes del Magdalena.
Contexto regional y retos
En el paisaje caribeño del Magdalena, donde las redes atraviesan zonas urbanas y áreas rurales de difícil acceso, la mezcla de infraestructura envejecida, conexiones informales y prácticas de apropiación del servicio evidencian un reto estructural. La combinación de pérdidas técnicas y no técnicas exige no solo reparaciones puntuales sino reformas de fondo en gestión, control y financiamiento.
Para los usuarios, los pasos inmediatos están relacionados con la regularización de instalaciones en sus viviendas, el pago responsable del servicio y la denuncia de fraudes cuando se conozcan. Para las autoridades locales y nacionales, el llamado es a priorizar inversiones y a coordinar programas técnicos y sociales que permitan disminuir la subnormalidad y mejorar la confiabilidad del suministro.
En un departamento donde el mar y la brisa del Caribe dibujan el día a día, la estabilidad del servicio eléctrico sigue siendo un requisito básico para la calidad de vida, la actividad productiva y la seguridad. Resolver la ecuación entre infraestructura, inversión y conducta ciudadana será clave para que la luz deje de ser una promesa intermitente en hogares y negocios del Magdalena.