El abigeato vuelve a encender las alarmas en las zonas rurales del departamento de Sucre. Dirigentes del sector ganadero han reportado robos reiterados de reses y sacrificios de animales dentro de predios, hechos que, según el gremio, se presentan con frecuencia en varios municipios y dejan pérdidas que resultan difíciles de cuantificar.
Incidentes recientes y dimensiones del problema
Según declaraciones recopiladas por medios nacionales a partir de fuentes gremiales, algunos episodios exhiben una organización que permite retirar grandes contingentes de animales usando vehículos de gran capacidad. Un ejemplo citado por los representantes fue el robo de 30 bovinos en una finca del ganadero Julio De La Ossa Jaraba, en el municipio de San Juan de Betulia, donde los delincuentes emplearon tres camiones para movilizar la carga.
El presidente de la Federación de Ganaderos de Sucre (Fegasucre) y de la Intergremial, Gabriel De La Ossa, dijo que las pérdidas son difíciles de cuantificar por el bajo nivel de denuncias y la recurrencia de hurtos que en muchos casos no se reportan a la autoridad.
“Incuantificables”
De La Ossa subrayó que los episodios que suelen llegar a conocimiento público son, por lo general, los que implican un número considerable de animales, mientras que el hurto cotidiano de uno o pocos bovinos —aseguró— pasa muchas veces inadvertido o no se denuncia por miedo a represalias.
Rutas y modalidades señaladas
El dirigente gremial también rememoró un caso de mayor magnitud ocurrido en los meses previos, en el que, según su relato, alrededor de 400 reses fueron robadas en varios municipios del departamento —Betulia, Corozal, Los Palmitos y San Pedro— durante un lapso aproximado de cuatro meses. Parte del ganado, según se indicó, habría sido conducido hacia la zona de Mompox con dirección al departamento de Bolívar.
| Hecho | Municipios | Cantidad reportada | Periodo |
|---|---|---|---|
| Robo en finca de Julio De La Ossa Jaraba | San Juan de Betulia | 30 bovinos | Reciente |
| Robos múltiples en varios municipios | Betulia, Corozal, Los Palmitos, San Pedro | 400 reses (aprox.) | ~4 meses |
Impacto y barreras para la denuncia
El sector ganadero sostiene que el abigeato no solo representa pérdida de activos para los productores, sino que también erosiona la confianza en la seguridad rural y genera costos adicionales en medidas de protección. Sin embargo, los propios ganaderos apuntan a un fenómeno subregistrado: el temor a represalias por parte de quienes sufren los robos reduce la cantidad de denuncias formales, lo que dificulta la dimensión real del problema y la actuación efectiva de las autoridades.
- Organización : Los casos mencionados indican la existencia de estructuras para ingresar a predios y transportar grandes volúmenes de animales.
- Transporte: uso de camiones de alta capacidad para movilizar reses fuera del departamento.
- Bajo reporte: la falta de denuncias complica las cifras oficiales y la respuesta institucional.
Qué implicaría una respuesta efectiva
Gremios y productores plantean, de manera implícita, la necesidad de estrategias coordinadas entre autoridades locales, la Policía y las organizaciones del sector para mejorar la vigilancia en áreas rurales, establecer rutas de control y promover mecanismos de denuncia que protejan la identidad y seguridad de los propietarios afectados. Sin embargo, en las declaraciones difundidas no se detallaron medidas concretas adoptadas por las autoridades departamentales o nacionales en respuesta a los sucesos señalados.
Mientras tanto, la mención de desplazamientos de animales hacia jurisdicciones vecinas pone de relieve la dimensión interdepartamental del fenómeno y la necesidad de cooperación entre instituciones de diferentes territorios para rastrear y recuperar ganado robado.
El abigeato en Sucre continúa siendo un problema que mezcla impacto económico, inseguridad en el campo y un subregistro de hechos que impide conocer su verdadera magnitud. Los productores esperan mayor acompañamiento institucional y garantías para denunciar sin exponerse a represalias, mientras siguen contabilizando pérdidas y adoptando medidas preventivas propias.