El Gobierno nacional decidió ajustar su estrategia legislativa sobre la reforma política: está dispuesto a renunciar a parte del paquete original siempre que ello permita alcanzar los votos necesarios para impedir la realización de las PASO de 2027. La orientación fue comunicada a los responsables de la negociación parlamentaria y política en la Casa Rosada.
Eje único: la suspensión de las primarias
Según fuentes oficiales, la suspensión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias —las PASO— es el capítulo que Javier Milei considera prioritario dentro del proyecto. Por esa razón, el Ejecutivo concentra sus esfuerzos en ese punto y acepta postergar o modificar otros aspectos del proyecto electoral para facilitar los acuerdos con sus aliados.
“Es lo único que nos importa. El resto está en otro escalón”
La decisión se produjo mientras el oficialismo prepara el inicio formal del tratamiento de la reforma política en el Senado. En ese órgano, Patricia Bullrich anunció que en septiembre comenzará el debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Desde el Gobierno admiten que todavía no cuentan con los respaldos suficientes para aprobar el proyecto en su forma integral.
Estrategia parlamentaria y prioridades
La Casa Rosada trazó una hoja de ruta pragmática: discutir primero los capítulos que generan mayor consenso, dejando el debate sobre las PASO para una instancia posterior. Fuentes del Ejecutivo señalaron que esa secuencia facilitaría avanzar en temas con mayor acuerdo previo y reservar la negociación compleja para cuando se hayan reunido apoyos políticos.
No obstante, la instrucción interna es clara: los negociadores tienen margen para introducir modificaciones, posponer ítems o incluso resignar partes sustanciales del paquete si eso incrementa las posibilidades de obtener la suspensión de las primarias.
- Prioridad central: suspensión de las PASO de 2027.
- Estrategia: avanzar primero en capítulos con mayor respaldo y negociar las PASO después.
- Margen de maniobra: se aceptarán concesiones en otras secciones del proyecto para asegurar votos.
Implicaciones políticas
La maniobra revela el peso que la cuestión de las PASO tiene para la coalición que sustenta al Gobierno y para la figura presidencial señalada como interesada en el cambio. Al concentrar recursos políticos y legislativos en ese único objetivo, el Ejecutivo asume el riesgo de debilitar el alcance global de la reforma, pero busca maximizar las chances de éxito en el tema que considera determinante.
En la práctica, la estrategia implicará un esfuerzo de negociación con aliados y socios parlamentarios, sobre todo en el Senado, donde el paquete ingresado en abril aún no tiene asegurada la aprobación. La decisión de deliberar primero capítulos menos conflictivos puede ayudar a construir una dinámica de diálogo y votos pero también dilatar la resolución sobre la cuestión más polémica: la suspensión de las primarias.
| Aspecto | Actitud del Gobierno |
|---|---|
| PASO (suspensión) | Prioridad máxima |
| Resto del paquete | Se aceptan concesiones y postergaciones |
| Tratamiento legislativo | Comienzo en la Comisión de Asuntos Constitucionales (septiembre) |
La tensión entre mantener la ambición de una reforma integral y sacrificar capítulos para lograr un objetivo puntual es un dilema clásico en las negociaciones legislativas. En este caso, la Casa Rosada optó por priorizar la suspensión de las PASO como condición política de peso, lo que pone a prueba la capacidad de su bancada y de sus aliados para cerrar acuerdos en el Congreso.
La próxima etapa será el inicio del tratamiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado y, a partir de allí, la capacidad del oficialismo para traducir la instrucción presidencial en votos concretos. El cronograma de septiembre marcará si la estrategia de concentrar fuerzas en la suspensión de las primarias fructifica o si, por el contrario, obliga al Ejecutivo a renegociar nuevamente su ruta legislativa.