Una operación militar y policial en el límite entre Quindío y Valle del Cauca terminó con la captura en flagrancia de tres personas señaladas como integrantes del Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) Frente 57 “Yair Bermúdez”. El procedimiento se desarrolló en un inmueble del sector de San Antonio, en el municipio de Sevilla (Valle del Cauca).
Las autoridades informaron que el resultado se logró gracias a labores de inteligencia del Batallón de Montaña No. 5, con el apoyo de la Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación. En el allanamiento fueron detenidos tres hombres que, según la investigación preliminar, integrarían la estructura residual mencionada.
Quiénes fueron capturados y su presunta responsabilidad
Entre los aprehendidos figura un sujeto identificado por los registros como alias “el indio” o “Fabián”, señalado por las autoridades como cabecilla de la comisión armada del GAO-r Ismael Ruiz EMC, con presunta injerencia en el departamento del Huila.
Sobre este detenido las autoridades indican que habría estado al mando de alrededor de 10 hombres armados en el norte del Valle del Cauca y sería responsable de homicidios selectivos, cobros de extorsiones y enfrentamientos contra la Fuerza Pública en la zona rural del municipio de Sevilla.
El comandante de la Octava Brigada, coronel Carlos Mario Bernal, se refirió a otro de los capturados:
“alias Molina o Barbas, cabecilla de las redes de apoyo a estructuras residuales, en zona rural del municipio de Sevilla, Valle del Cauca”Según la información oficial, este sujeto tendría presencia en sectores como Galicia, La Morena, Chicoral, Chorreras, San Antonio, Cebollal, Quebrada Grande, Alta Flor y Ceilán.
Un tercer detenido, conocido como “Sinaloa”, fue descrito por las autoridades como integrante raso de la misma estructura y con entrenamiento en actividades delictivas.
Operativo y coordinación institucional
La captura se desarrolló en flagrancia durante el registro y allanamiento de la vivienda, una acción motivada por inteligencia militar del Batallón de Montaña No. 5. La operación contó con la coordinación entre Ejército, Policía y CTI, y se enmarca en los esfuerzos de las fuerzas públicas por desarticular las redes residuales que operan en la periferia del Quindío y el norte del Valle del Cauca.
Las autoridades destacaron que los detenidos serían responsables de actividades de inteligencia delictiva, proselitismo armado, homicidios selectivos y cobros de cuotas extorsivas en la región, labores que, según la investigación, habrían afectado la seguridad en varios corregimientos y veredas del norte vallecaucano.
- Lugar de la operación: sector San Antonio, municipio de Sevilla (Valle del Cauca).
- Entidades intervinientes: Batallón de Montaña No. 5, Octava Brigada, Policía Nacional, CTI de la Fiscalía.
- Número de capturados: tres presuntos integrantes del GAO-r Frente 57.
Impacto en la región y siguientes pasos
La acción representa un golpe operativo a una estructura que las autoridades temen intenta expandir su influencia hacia el departamento del Quindío. En los últimos meses se han reportado operaciones militares en la franja limítrofe entre ambos departamentos ante la posible presencia de disidencias que buscan rutas y zonas de influencia nuevas.
Ahora la Fiscalía y el CTI deberán determinar los cargos formales que se imputarán a los tres detenidos y recopilar elementos probatorios sobre su presunta participación en los delitos que se les atribuyen. Las autoridades también anunciaron seguimientos para identificar y neutralizar las redes de apoyo logístico y financiero de la estructura.
| Alias | Rol señalado | Zonas de incidencia |
|---|---|---|
| El indio / Fabián | Cabecilla comisión Ismael Ruiz EMC | Huila; norte del Valle |
| Molina / Barbas | Cabecilla redes de apoyo | Sevilla y sectores rurales aledaños |
| Sinaloa | Integrante raso | Zona rural de Sevilla |
Las comunidades de la zona limítrofe permanecen en alerta ante la posibilidad de retaliaciones o reajustes por parte de la estructura golpeada. Las autoridades militares han anunciado medidas de presencia operativa para garantizar la seguridad y evitar la reactivación inmediata de grupos residuales.
La investigación seguirá en manos de la Fiscalía y el CTI, que deberán aportar los elementos necesarios para que los capturados respondan ante la justicia por los hechos que se les atribuyen.