Padres de familia, docentes y estudiantes de la Institución Educativa Madre Laura, sede San Carlos, expresaron su preocupación por las condiciones en que funciona el plantel, luego del hallazgo de dos serpientes en los últimos días y de encharcamientos causados por las lluvias. Según reportes locales, en esta sede cursan más de 600 estudiantes de primaria, lo que eleva el riesgo percibido por la comunidad.
Situación actual y demandas de la comunidad
La comunidad educativa solicitó a las autoridades competentes medidas preventivas para minimizar la posibilidad de incidentes con fauna y para mejorar las labores de limpieza y mantenimiento afectadas por agua acumulada. Entre las peticiones están:
- Revisión de posibles puntos de ingreso y refugio para fauna en el predio.
- Control de la vegetación en los alrededores de aulas y zonas recreativas.
- Atención y drenaje de áreas donde se acumula agua tras las precipitaciones.
“La presencia de serpientes y los encharcamientos dificultan las actividades escolares y ponen en riesgo a los niños”, indicaron representantes de la comunidad educativa, según reportes locales.
Contexto del proceso de mantenimiento
La situación ocurre mientras la Institución Educativa Madre Laura tiene vigente un proceso de contratación para mantenimiento y adecuaciones de infraestructura, redes sanitarias, suministro de agua, restaurante escolar y otros espacios de las sedes principal y San Carlos. El valor publicado del proceso es de $11.295 millones, y fue convocado en agosto de 2026, de acuerdo con la información disponible.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Sede afectada | San Carlos (Institución Educativa Madre Laura) |
| Estudiantes en la sede | Más de 600 (primaria) |
| Valor del proceso | $11.295 millones |
| Convocatoria | Agosto de 2026 |
Implicaciones para la salud y la operación escolar
El hallazgo de serpientes dentro de instalaciones educativas es un factor que obliga a revisar medidas de protección, señalización y protocolos de respuesta ante emergencias. Además, los encharcamientos impiden labores de limpieza y mantenimiento que son necesarias para conservar espacios seguros y salubres, especialmente en un plantel que atiende a niños en edad escolar básica.
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial que confirme la suspensión de actividades académicas ni una declaración que indique que la sede está inhabilitada para funcionar, según las mismas fuentes que difundieron la denuncia. La comunidad insiste en la necesidad de una intervención oportuna para determinar las condiciones reales del plantel y establecer acciones concretas.
Pasos a seguir y responsabilidades
Ante el escenario, las responsabilidades recaen en varias instancias: la administración escolar debe activar sus protocolos internos de seguridad y reportar oficialmente los incidentes; las autoridades municipales y de salud escolar tienen la obligación de evaluar el riesgo y coordinar medidas; y las entidades encargadas del contrato de mantenimiento deben informar los plazos y alcances de las obras programadas.
La comunidad educativa espera que el proceso de contratación publicado en agosto avance con celeridad y que las obras incluyan acciones específicas para controlar la vegetación, mejorar drenajes y reforzar la infraestructura que impida el ingreso de fauna. Mientras tanto, padres y maestros continuarán solicitando inspecciones que permitan garantizar un entorno seguro para estudiantes, docentes y trabajadores.
La situación en la sede San Carlos de la Institución Educativa Madre Laura pone en evidencia cómo factores ambientales y de infraestructura pueden afectar la calidad y seguridad de la educación en zonas urbanas de Tierralta. La atención pronta y coordinada, sostienen las partes, será clave para evitar riesgos mayores.