Desmantelamiento del proceso de deshidratación en Guaymallén
Unilever decidió discontinuar el proceso de deshidratación de vegetales que hasta ahora se realizaba en su planta situada en Guaymallén, Mendoza, una modificación operativa que derivó en la desvinculación de 60 trabajadores. La empresa informó que buscará concentrar ese paso del proceso productivo en la planta de Pilar, provincia de Buenos Aires, y apoyarse en proveedores alternativos para la materia prima deshidratada.
Cómo se concretó la salida y qué dijo la firma
Según el comunicado de la compañía y reportes sobre la operación, la salida del personal se realizó con intervención de Recursos Humanos y con contactos individuales con los empleados. Fuentes vinculadas a la operación indicaron que la mayoría de los acuerdos se cerró en una jornada intensiva de reuniones en Mendoza.
“Unilever ha tomado la decisión de discontinuar el proceso de deshidratación de vegetales en su planta de Guaymallén, Mendoza”
En el mismo documento la empresa explicó que la medida forma parte de una transformación del modelo operativo y de la búsqueda de mayor competitividad en su negocio de alimentos, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo y en la industria global.
Impacto laboral y alcance productivo
La etapa afectada en Guaymallén no correspondía a la elaboración del producto final que llega al consumidor: se trataba de una fase intermedia —la deshidratación de vegetales— cuya materia prima era luego enviada a la planta de Pilar para su incorporación en productos terminados. La empresa sostuvo que la decisión no altera la continuidad de las marcas ni de otras operaciones industriales que mantiene en el país.
- Trabajadores desvinculados: 60
- Proceso discontinuado: deshidratación de vegetales en Guaymallén
- Reubicación de proceso: concentración en Pilar y proveedores alternativos
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Planta afectada | Guaymallén, Mendoza |
| Operación discontinuada | Deshidratación de vegetales |
| Empleados desvinculados | 60 |
| Destino del proceso | Pilar, provincia de Buenos Aires / proveedores externos |
Contexto local y consecuencias
Para Mendoza, la decisión abre dos frentes de análisis. Por un lado, implica una pérdida directa de empleo en una planta industrial de Guaymallén; por el otro, cuestiona la estructura productiva local en actividades que forman parte de la cadena de valor alimentaria. En una provincia donde la industria alimentaria y el empleo fabril tienen peso económico y social, la concentración de etapas productivas en otras jurisdicciones puede aumentar la vulnerabilidad laboral y reducir el encadenamiento productivo regional.
Desde el punto de vista empresarial, la compañía enmarca el movimiento dentro de procesos de reconfiguración global para mejorar competitividad. La alternativa anunciada —apoyarse en proveedores y concentrar procesos en otra planta— responde a lógicas de eficiencia de escala que varias multinacionales aplican cuando reordenan sus operaciones.
Actores y próximos pasos
El avance del procedimiento de desvinculación fue informado como ordenado y con acompañamiento sindical, según fuentes vinculadas a la operación. No se detalló el alcance de las compensaciones, eventuales retiros voluntarios ni la posibilidad de recolocación interna en otras plantas de la firma.
En los próximos días, la definición podrá tener efectos sobre proveedores locales y servicios vinculados a la planta de Guaymallén. Además, la medida puede reavivar discusiones públicas sobre políticas industriales y de empleo en Mendoza, y sobre incentivos para sostener la actividad fabril en el territorio ante decisiones de concentración productiva a escala nacional.
La empresa mantiene, según su propio comunicado, la fabricación y comercialización de sus productos en la Argentina, aunque con una estructura productiva modificada. La comunidad laboral y los actores locales seguirán atentos a los términos concretos de los acuerdos y a posibles iniciativas públicas o privadas para mitigar el impacto en la zona.