El médico que examinó a Victoria Cantero, la joven de 25 años acusada por la muerte a puñaladas de su pareja, presentó ante la fiscalía un informe en el que detalló lesiones superficiales pero sin signos de gravedad. La revisión se realizó el domingo 2 de agosto, el mismo día en que falleció la víctima, según informó la crónica periodística que dio cuenta de la declaración judicial.
Descripción de las lesiones y su interpretación
Durante su declaración matinal, el profesional consignó la presencia de eritema y excoriaciones en la parte superior izquierda de la espalda y eritema en el lado derecho. Además, el tercio medio del brazo izquierdo mostró equimosis y en el pliegue del codo derecho existía una excoriación. También se observaron eritemas en las rodillas.
"En la parte superior izquierda de la espalda tenía eritema y excoriación, y del lado derecho solo eritema", relató el médico durante su exposición, según el registro periodístico.
En el informe, el perito indicó que las lesiones eran de "varias horas de evolución" y señalaron que pudieron haberse producido por "traumatismo con o contra elemento". Sin embargo, el experto aclaró que esto no implica necesariamente que hayan sido causadas por agresiones deliberadas: "Uno puede apoyarse o golpearse solo, y en este caso puntual, las lesiones no son de gravedad y parecieran más como un 'agarre o empujón'", consignó la versión publicada.
Compatibilidad con maniobras defensivas y contradicción sobre sangrado nasal
Consultado sobre si las marcas encontradas eran compatibles con defensas durante un ataque, el médico sostuvo que le parecieron indicios de que Cantero pudo haber sido sujeta. A modo de contraste, evaluó que una agresión dirigida suele dejar lesiones más profundas o en otras zonas del cuerpo.
Otra cuestión que surgió en la investigación fue la existencia de un supuesto sangrado nasal antes del traslado del hombre apuñalado. El perito negó haber observado lesiones en la nariz de la imputada al momento del examen.
Pasos siguientes en la investigación
Según la información disponible, la fiscalía aguarda los resultados complementarios de estudios forenses que permitirán precisar la cronología y la naturaleza exacta de las marcas. Esos análisis buscarán determinar si las lesiones son contemporáneas al episodio en el que murió la víctima y si guardan relación directa con el hecho que se investiga.
| Elemento | Hallazgo |
|---|---|
| Espalda (superior izquierda) | Eritema y excoriación |
| Espalda (lado derecho) | Eritema |
| Brazo izquierdo (tercio medio) | Equimosis |
| Pliegue del codo derecho | Excoriación |
| Rodillas | Eritema |
Contexto y repercusiones locales
El caso, que mantiene a una mujer detenida por el homicidio de su pareja de 29 años, generó atención pública y reclamos de distintas organizaciones por el abordaje de la violencia en el ámbito doméstico. La declaración del médico aporta elementos técnicos que la fiscalía incorporará al expediente para valorar la dinámica del incidente y la imputación que pesa sobre la joven.
- Fecha del examen: domingo 2 de agosto (misma jornada del fallecimiento).
- Estado actual: resultados complementarios forenses pendientes.
- Valor probatorio: las lesiones son superficiales según el peritaje y requieren pericia adicional para determinar vínculo con el hecho.
Mientras avanza la instrucción, la Fiscalía deberá cruzar este peritaje con otras pruebas: declaraciones de testigos, evidencias en la escena y los estudios médicos y de autopsia practicados sobre la víctima. Esas piezas serán decisivas para establecer si las marcas observadas en la imputada son contemporáneas al episodio y de qué manera influyen en la calificación penal.
Se trata de un proceso en curso que combina elementos médicos y judiciales. La información disponible hasta ahora se limita a la exposición del profesional que hizo el examen inicial; por eso la fiscalía espera complementar la investigación con peritajes y análisis que permitan ofrecer una imagen más precisa de lo ocurrido.
La continuidad de la causa y la difusión de nuevos resultados serán determinantes para las partes y para la comunidad, que observa con atención el tratamiento institucional del caso.