La investigación por la muerte de Matías Julián Álvarez Guardia incorporó un informe médico-forense que describe lesiones en la joven imputada, Victoria Luz Cantero, al momento de su detención el 2 de agosto. El documento fue elaborado por la División Medicina Legal de la Policía del Chaco y está firmado por el médico policial Adrián Ávalos.
Qué dice la pericia
Según el dictamen, el examen registró múltiples signos de daño en diferentes zonas del cuerpo de Cantero: eritema y excoriación superficial en la región escapular izquierda, eritema en la escapular derecha, equimosis en el brazo izquierdo, excoriación en el pliegue del codo derecho y eritema en ambas rodillas. El informe señala que esas lesiones tenían varias horas de evolución y que eran compatibles con traumatismos provocados por o contra un elemento duro. Además, se consignó que al momento del examen la joven no presentaba signos clínicos de intoxicación alcohólica.
Contexto procesal
La fiscalía que interviene en la causa imputó a Cantero por homicidio agravado por el vínculo. El informe médico adquiere relevancia porque aporta elementos sobre el estado físico de la imputada justo después del hecho y puede influir en las hipótesis que induce la investigación sobre cómo y en qué contexto se produjeron las lesiones.
No obstante, el propio dictamen aclaró que las lesiones descritas no permiten por sí solas determinar cómo se produjeron ni quién las provocó. Esa limitación deja abierta la posibilidad de distintas interpretaciones y refuerza la necesidad de integrar la pericia al conjunto de pruebas que recopila la fiscalía.
Versiones enfrentadas
En el expediente aparecen dos relatos contrapuestos. Por un lado, familiares de la víctima sostienen que las heridas de Cantero podrían haberse generado durante el procedimiento de detención y cuestionan que respondan a una agresión previa. Por otro lado, la defensa de la imputada podría utilizar el informe para respaldar una hipótesis distinta: que las lesiones habrían sido provocadas por la víctima, argumento que buscaría enmarcar los hechos en una situación de agresión previa.
- Fecha del examen: 2 de agosto de 2026.
- Autor del informe: División Medicina Legal, médico Adrián Ávalos.
- Lesiones consignadas: eritemas, excoriaciones y equimosis en distintas zonas corporales.
Implicancias para la causa
La presencia de hematomas y excoriaciones, y la valoración de su evolución temporal, son datos que la fiscalía deberá combinar con otras diligencias: declaraciones de testigos, revisión de cámaras si existen, peritajes complementarios y la autopsia del cuerpo de la víctima, ya incorporada en la causa. El informe médico policial provee un registro objetivo del estado de la imputada al momento de la detención, pero no cierra la discusión sobre la cronología ni la autoría de las lesiones.
En casos de esta naturaleza, los equipos periciales suelen complementar los exámenes iniciales con estudios más específicos —por ejemplo, análisis de laboratorio, estudios de imagen o pericias sobre objetos que podrían haber intervenido en la agresión— para establecer correspondencias entre lesiones y mecanismos de producción. El expediente continuará su trámite en la fiscalía mientras se definen esos pasos.
Repercusiones sociales y legales
El caso mantiene alta expectativa pública en la provincia por la gravedad del hecho y por las interrogantes que rodean tanto a la metodología policial como a las circunstancias del enfrentamiento que terminó con la muerte de Álvarez Guardia. Organizaciones y defensores de derechos humanos suelen prestar atención a acontecimientos en los que se cruzan violencia interpersonal y actuaciones institucionales, en particular cuando aparecen versiones contrapuestas sobre detenciones y uso de la fuerza.
Mientras tanto, la causa sigue su curso judicial y la fiscalía continúa recabando pruebas para sostener o refutar las distintas hipótesis. La pericia de la División Medicina Legal constituye un insumo técnico que, articulado con el resto de la evidencia, ayudará a esclarecer la dinámica de los hechos.