El gobernador recorrió este lunes el avance de la obra del nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé, que según el informe oficial registra un progreso del 74%. La visita se realizó en el sector del vado del río Salado, donde opera una máquina lanzavigas importada desde China por una de las empresas adjudicatarias y que permite colocar vigas desde la parte superior en zonas con presencia de agua.
Detalles técnicos y certificados de avance
En la cabecera de Santa Fe, el ministro de Obras Públicas provincial explicó que ya fueron ejecutados los 134 pilotes de fundación y que se colocó gran parte de las 215 vigas previstas para la estructura. La obra, con una longitud total de 1.324 metros, avanza con distintas etapas: instalación de vigas, losa, trabajos en cabeceras, iluminación, carpeta asfáltica y barandas.
“Esta máquina nos permite instalar las vigas desde arriba cuando hay agua. Una vez finalizada esta etapa, restarán la losa, los trabajos en las cabeceras de Santa Fe y Santo Tomé, la iluminación, la carpeta asfáltica y las barandas”, dijo el ministro de Obras Públicas.
El funcionario añadió que, manteniéndose el ritmo actual de obra, la finalización está prevista para el primer semestre de 2027.
Actores de la visita y reconocimiento político
Acompañaron la recorrida el intendente de la ciudad de Santa Fe, el senador provincial y otras autoridades provinciales. En el acto, el intendente agradeció la decisión política del gobernador de impulsar un proyecto que había sido prometido por administraciones anteriores y nunca se concretó.
El reconocimiento público se centró tanto en la puesta en marcha de tecnología especial para el montaje como en el trabajo técnico del equipo del Ministerio de Obras Públicas.
Qué falta para completar la obra
- Terminación del montaje de vigas restantes.
- Colocación de la losa estructural.
- Obras en las cabeceras de Santa Fe y Santo Tomé.
- Instalación de iluminación y barandas.
- Extensión de la carpeta asfáltica y tareas complementarias de seguridad vial.
Según la descripción oficial, la máquina lanzavigas posibilita montar las vigas desde la parte superior, una solución técnica necesaria en tramos donde la presencia de agua impide el uso de grúas convencionales. El equipo fue adquirido por una de las empresas adjudicatarias y traído específicamente desde China.
| Concepto | Estado |
|---|---|
| Avance general | 74% |
| Pilotes ejecutados | 134 |
| Vigas previstas | 215 (gran parte colocada) |
| Longitud total | 1.324 m |
| Plazo estimado | 1° semestre de 2027 |
Impacto local y expectativas
El nuevo puente implica una conexión vial de relevancia regional que, una vez concluida, modificará el flujo de tránsito entre Santa Fe y Santo Tomé. Desde el punto de vista urbano y vial, la obra promete alivianar el paso por tramos congestionados y ofrecer una alternativa de cruce sobre el Salado con estándares de diseño más modernos.
Fuentes oficiales estiman que la continuidad de los trabajos es la variable crítica para cumplir el cronograma. La presencia de tecnología específica —como la máquina lanzavigas— reduce la vulnerabilidad de la obra a condiciones hidrográficas adversas, aunque la planificación deberá contemplar eventuales imponderables climáticos o logísticos.
En el corto plazo, el avance visible en el vado y la colocación de las principales vigas constituyen hitos que celebraron autoridades municipales y provinciales durante la recorrida. Si no hay contratiempos, las partes planificadas para la etapa final —iluminación, carpeta asfáltica y barandas— marcarán el cierre de la obra en 2027.
La obra continuará bajo supervisión provincial y contratos con las empresas adjudicatarias; el uso de equipos importados y soluciones técnicas específicas será determinante para la conclusión según lo proyectado.