Operativos y tecnología para combatir la contaminación sonora
La Municipalidad de Luján de Cuyo reforzó los operativos vinculados al programa “Escape Preso” y realizó un control en calle Paso como parte de la conmemoración del primer año de la iniciativa, incluida en el plan integral Calles Ordenadas y Tranquilas, según informó el Municipio.
La acción consistió en fiscalizaciones en distintos puntos y horarios del departamento. Agentes de Tránsito y Control Urbano verificaron documentación obligatoria, elementos de seguridad vial y el nivel sonoro de las motocicletas mediante decibelímetros homologados. La Municipalidad explicitó la postura institucional: “en Luján de Cuyo, el escape libre no va más”.
Resultados del primer año
Desde la puesta en marcha del programa, los procedimientos desembocaron en el secuestro de más de 280 motocicletas, y en la destrucción de más de la mitad de las unidades o escapes retenidos, según detallaron las autoridades municipales. La estrategia busca disminuir la contaminación sonora, recuperar la tranquilidad en barrios residenciales y mejorar la convivencia en el espacio público.
| Concepto | Valor informado |
|---|---|
| Motocicletas secuestradas | Más de 280 |
| Unidades/escapes destruidos | Más de la mitad de los retenidos |
Herramientas y trazabilidad
El operativo combina medidas presenciales con recursos tecnológicos. Según indicaron, se utilizan:
- Decibelímetros homologados para establecer umbrales objetivos de ruido y resolver in situ.
- Cámaras corporales en los agentes y equipos de grabación en móviles municipales.
- Transmisión en tiempo real de las intervenciones al Centro de Monitoreo para garantizar trazabilidad.
Las autoridades explicaron que estas herramientas permiten documentar cada actuación desde su inicio hasta el cierre administrativo y aportan transparencia y seguridad tanto para la comunidad como para el personal municipal.
“En Luján de Cuyo, el escape libre no va más”, afirmó la Municipalidad al renovar los controles.
Alcance y ritmo de las inspecciones
El programa contempla fiscalizaciones puntuales y recorridos en franjas horarias variables para cubrir tanto zonas residenciales como arterias de alto tránsito. El objetivo, explicaron, es sostener la presencia en la vía pública y desalentar conductas que afectan el descanso de los vecinos.
Consecuencias para los vecinos y el ordenamiento
Para los residentes, los refuerzos implican la expectativa de una disminución de ruidos molestos y mayor tranquilidad nocturna; para los motociclistas, significan un riesgo concreto de perder la unidad o el escape alterado si no respetan las normas. Las autoridades municipales precisaron que la destrucción de equipos retenidos se hace en el marco de una política de control y ordenamiento impulsada por la Secretaría de Convivencia Ciudadana.
El programa plantea además desafíos operativos y jurídicos que suelen aparecer en este tipo de políticas: la correcta medición y constancia de los niveles sonoros, la custodia y destino administrativo de las unidades secuestradas, y la coordinación entre inspectores y el sistema judicial o administrativo para los procedimientos de retención y eventual destrucción. El Municipio sostiene que la incorporación de registro audiovisual y transmisión al Centro de Monitoreo reduce la posibilidad de controversias sobre la actuación en la vía pública.
Mientras las autoridades mantienen la campaña y amplían los puntos de control, resta ver cómo repercutirán estas medidas en la circulación urbana y si la política logrará cambios sostenibles en la modificación de conductas entre quienes utilizan motocicletas con escapes alterados.