La continua crecida del río Paraná obligó a decenas de familias de Isla del Cerrito a abandonar sus viviendas y buscar refugio en los tramos elevados de la Ruta Provincial Nº 63, donde se asentaron con elementos precarios mientras esperan asistencia. El acceso a la localidad quedó comprometido por el avance del agua, que transformó la zona ribereña en un escenario de emergencia social y logística.
Desplazamiento y autoevacuación
En las últimas horas se observó a vecinos montando refugios improvisados —con tirantes, lonas y chapas— a la vera de la ruta. Según el relevamiento periodístico en el lugar, camionetas ingresaron con camas, colchones, alimentos y materiales básicos por la misma vía para abastecer a quienes tuvieron que salir de sus casas con carácter de urgencia.
“El acceso a la localidad… la gente está saliendo de su vivienda para armar casillas o ranchos en zonas altas para resguardo. La gente autoevacuada comenzó a asentarse sobre la ruta 63”, dijo el cronista de la emisora local.
La situación se volvió especialmente crítica por la combinación de la crecida del cauce y la proximidad de viviendas al borde del río, lo que dejó a muchas familias sin tiempo suficiente para trasladar bienes de valor o asegurar sus pertenencias.
Respuesta de la Provincia
El Ministerio de Desarrollo Humano del Chaco dispuso la apertura de dos centros de contención en escuelas del Barrio San Pedro Pescador, reacondicionadas de emergencia para alojar a las personas damnificadas. La logística de asistencia —según lo informado— incluye el ingreso de mercaderías y elementos de primera necesidad por la ruta afectada.
| Problema | Respuesta declarada |
|---|---|
| Inundación del acceso por la Ruta Provincial Nº 63 | Apertura de dos centros de contención en escuelas del barrio ribereño |
| Familias autoevacuadas y asentadas en la banquina | Ingreso de camionetas con camas, colchones, alimentos y mobiliario básico |
Condición de las familias y necesidades inmediatas
Las personas que improvisaron refugios sobre la ruta enfrentan condiciones de vulnerabilidad: falta de servicios básicos, exposición al viento y baja protección térmica durante la noche. Aunque algunas donaciones llegaron por tierra, persisten necesidades de abrigo, agua potable y atención sanitaria. La información disponible no consigna cifras oficiales sobre la cantidad de evacuados ni el volumen exacto de asistencia enviada.
- Ruta afectada: Ruta Provincial Nº 63.
- Centros habilitados: dos escuelas en Barrio San Pedro Pescador, acondicionadas como contención.
- Asistencia reportada: camas, colchones, alimentos y mobiliario básico ingresados por camionetas.
Impacto en la comunidad y riesgos sanitarios
La ocupación temporal de la banquina por parte de familias autoevacuadas genera riesgos de seguridad vial y sanitaria. La falta de infraestructura adecuada para alojar a personas desplazadas incrementa la probabilidad de enfermedades relacionadas con el agua, afecciones respiratorias y dificultades para la higiene personal. Por eso la apertura de escuelas como albergues busca cubrir necesidades básicas y ofrecer un espacio más seguro que los ranchos improvisados.
Qué sigue y recomendaciones
Las autoridades provinciales controlan el ingreso de ayuda y coordinan la atención en los centros de contención. Para quienes transitan la zona, se recomienda extremar precauciones y no circular por tramos anegados. Las personas que deseen colaborar deben informarse previamente sobre los canales oficiales de recepción de donaciones para evitar el desborde logístico y garantizar que la asistencia llegue de manera ordenada a quienes más lo requieren.
La situación en Isla del Cerrito es parte del panorama que enfrenta la zona ribereña chaqueña por la creciente del Paraná. La evolución del río y las medidas de mitigación determinarán si las familias podrán regresar a sus hogares o si será necesario mantener el alojamiento en escuelas hasta que el nivel del agua ceda y se evaluén los daños.
Mientras tanto, la prioridad planteada por las autoridades es atender la emergencia humanitaria y garantizar condiciones mínimas de alojamiento y seguridad para los vecinos afectados.