Una cuarta llegada que mezcló museo, teatro y calle
Junín fue escenario, entre el 31 de julio y el 1° de agosto, de lo que los organizadores llamaron una «cuarta visita» de Jorge Luis Borges. La XXII Feria del Libro —coorganizada por el Gobierno de Junín y la UNNOBA bajo el lema “Junín vuelve a Borges”— incluyó una intervención actoral que buscó traer al autor de El Aleph desde una suerte de más allá literario hasta los pasillos de la feria.
El responsable de esa aparición fue el actor y estudiante de la Universidad Nacional de las Artes, Matías Gabriel Torres Prunier, quien interpretó al escritor con bastón, una cadencia pausada y una propuesta que, según la cobertura, evitó la mera imitación para apostar a una «invocación poética».
«Haber interpretado a Borges fue un antes y un después en mi carrera. No se trataba de una representación puramente realista, sino de evocar una figura simbólica para la literatura universal. Busqué construir un Borges cercano, accesible para todos, rescatando ese sentido del humor e ironía tan propios de él»
El montaje recuperó una tradición local: las visitas anteriores del autor a Junín registradas en 1966, 1970 y 1975. Esta recreación, dijeron los organizadores, buscó justamente esa continuidad simbólica entre las llegadas históricas y la feria actual.
Democratizar el mito: del aura al selfie
La intervención no fue una pieza encerrada en un escenario: la figura de Borges caminó entre el público, recibió preguntas y posó para fotos. Niños y niñas se acercaron con naturalidad, tomándose selfies con quien encarnaba al maestro y conversando como quien saluda a un abuelo que reapareció en la plaza central. Ese cruce entre solemnidad y cotidianeidad —del que participaron familias, estudiantes y visitantes— fue uno de los rasgos más comentados de la jornada.
- Fechas del evento: 31 de julio y 1° de agosto.
- Organizan: Gobierno de Junín y UNNOBA.
- Protagonista: Matías Gabriel Torres Prunier, actor y estudiante de la UNA.
En la práctica, la puesta propuso quitarle cierta solemnidad al mito literario para hacerlo accesible. Eso generó reacciones mixtas: entusiasmo por la posibilidad de acercar a Borges a públicos jóvenes y debate sobre los límites entre la recreación y la referencia histórica. La cobertura de la feria destacó que la estrategia fue deliberada: la intención era construir un Borges «cercano» y con rasgos de humor e ironía, tal como buscó expresarlo el actor.
Implicancias culturales para Junín
Más allá del espectáculo puntual, la actividad se inscribe en una apuesta local por consolidar a Junín como punto de referencia en la memoria y celebración borgeana. La Feria del Libro, en su vigésima segunda edición, impulsa iniciativas que combinan educación formal —por la participación de la UNNOBA— y circulación cultural popular. Para la ciudad, mantener vivo ese vínculo con Borges habilita tanto circuitos turísticos culturales como proyectos educativos que trabajan sobre patrimonio literario.
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Primera visita histórica de Borges a Junín | 1966 |
| Segunda visita | 1970 |
| Tercera visita | 1975 |
| Recreación/"cuarta" visita en la Feria del Libro | 2026 |
La iniciativa vuelve a poner sobre la mesa preguntas que trascienden la feria: cómo se preserva la memoria cultural, de qué manera las instituciones locales articulan con el campo académico para promover la lectura, y hasta cómo los formatos performáticos pueden abrir nuevas audiencias para la literatura clásica. En los stands y rondas de la feria, esas preguntas circularon junto con los autores y las novedades editoriales.
La experiencia, según la crónica de la jornada, terminó siendo tanto un gesto de homenaje como una demostración práctica de cómo la literatura puede convivir con la vida cotidiana de la ciudad: en Junín, Borges volvió —esta vez en forma de personaje— y se quedó, por unas horas, caminando entre la gente.