Hispano Americano volvió a poner los colores de Río Gallegos y de la provincia de Santa Cruz en un escenario regional: la institución participó en la sexta edición del Torneo Internacional de Básquet U12 “Azzurrito”, organizado por la Comisión de Actividades Infantiles (CAI) en Comodoro Rivadavia.
La delegación celeste estuvo compuesta por más de 40 jugadores y jugadoras de las categorías U11 y U13, que compitieron en ambas ramas —masculina y femenina— frente a equipos con trayectoria regional y nacional. Más allá de los resultados concretos, la experiencia fue valorada por el club y las familias como un paso clave en la formación deportiva y humana de los chicos.
Competencia y nivel
En el predio de la CAI se cruzaron instituciones de distinta envergadura, entre ellas el propio club organizador y representantes de localidades patagónicas como Rada Tilly, Caleta Olivia y Puerto Deseado. Además, estuvo presente Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, actual campeón de la Liga Nacional de Básquet, lo que aportó un plus competitivo en el certamen.
Hispano Americano enfrentó a equipos como Deseado Juniors, Alas de Acero, Náutico, Gimnasia y Esgrima, Federación Deportiva, Petroquímica y el club anfitrión. Para los jugadores y las jugadoras santacruceñas, medirse contra rivales de distintas plazas significó la posibilidad de evaluar su evolución técnica y táctica en un contexto exigente.
Formación y vínculo social
La participación en torneos de esta naturaleza trasciende el aspecto puramente competitivo. Para los clubes formativos, mover una delegación implica logística, acompañamiento de entrenadores y familias, y jornadas de convivencia que fortalecen los lazos entre los protagonistas.
- Experiencia deportiva: enfrentamientos con distintos estilos y niveles.
- Crecimiento colectivo: intercambio entre jóvenes y cuerpo técnico.
- Visibilidad: representar a Río Gallegos y a Santa Cruz en un certamen regional.
Desde Hispano Americano destacaron el valor de estas instancias como espacios para aprender y compartir, donde la competencia se combina con el aprendizaje de hábitos deportivos y el fair play. Los clubes formativos suelen insistir en que el resultado pesa menos que la continuidad del entrenamiento y la motivación que generan estas giras.
Datos de la delegación
| Club | Categorías | Participación |
|---|---|---|
| Hispano Americano | U11 y U13 (masculino y femenino) | Más de 40 jugadores y jugadoras |
| Organizador | CAI (Comodoro Rivadavia) | Sexta edición del torneo |
La presencia de Hispano Americano en este tipo de torneos también sirve como termómetro para el estado del básquet en Santa Cruz, donde la actividad formativa depende en gran medida del trabajo de clubes, entrenadores y familias en ciudades con distancias largas y una geografía que añade costos logísticos.
Para los chicos y chicas que viajaron, además de la competencia, el torneo ofreció la posibilidad de socializar con pares de otras plazas, conocer nuevas rutinas de entrenamiento y medirse con instituciones con mayor tradición o recursos. Ese intercambio suele traducirse a mediano plazo en una mejora en la preparación y en una ampliación de la red de contactos deportivos en la región.
En los próximos meses, los clubes formativos de Santa Cruz continuarán con la tarea habitual de entrenamientos y torneos locales, en los que intentarán capitalizar la experiencia adquirida en Comodoro Rivadavia. Para Hispano Americano, la gira confirmó el valor de sostener el trabajo formativo pese a las dificultades logísticas propias de la Patagonia.
La delegación regresó a Río Gallegos con la sensación de haber cumplido un objetivo doble: competir y representar a la provincia, y reforzar el proyecto formativo que impulsa al club centenario en las categorías menores.